La senadora Lizarella Valiente fue abordada respecto al juzgamiento que enfrenta el exlegislador Hernán David Rivas por la supuesta invalidez de su título universitario. En sus declaraciones, la congresista afirmó que en el ámbito privado le consultó directamente en más de una ocasión si era abogado de profesión, recibiendo siempre una respuesta afirmativa por parte del procesado.
Valiente expresó sentirse «estafada» por las contradicciones surgidas en torno al caso, manifestando que confió en la palabra de Rivas basándose en un principio de buena fe personal y en el antecedente de que ya había ocupado la representación parlamentaria desde la Cámara de Diputados. La legisladora remarcó que las instituciones públicas competentes son las encargadas de certificar la veracidad de los documentos académicos.
Al comparar la situación con los cuestionamientos que afectaron su propia imagen en algún momento, la parlamentaria señaló que cuando una formación universitaria es legítima no existen inconvenientes en demostrar el debido proceso educativo. Sobre este punto, recordó que al ser cuestionada no tuvo reparos en exhibir públicamente sus fotografías de graduación, certificados y el registro oficial emitido por los órganos de control.
Finalmente, la senadora se desmarcó de las críticas periodísticas y de la oposición que acusan al sector oficialista de haber protegido a Rivas hasta las últimas instancias del proceso parlamentario. Valiente rechazó las imputaciones de blindaje político, argumentando que no se hace cargo de dicha postura y recordando que fue el propio involucrado quien terminó renunciando a su banca ante el avance de las investigaciones judiciales.






















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