La ejecución de Christa Gail Pike fue suspendida de forma temporal este miércoles en el estado de Tennessee, Estados Unidos, aproximadamente una hora antes del momento fijado para la administración de la inyección letal. La medida fue dispuesta por el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito cerca de las 09:00 horas locales, cuando los testigos asignados para el procedimiento ya se encontraban en las instalaciones de la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en la ciudad de Nashville.
Los magistrados del fuero federal argumentaron que la irrevocabilidad de la pena capital obliga a conceder un plazo para examinar los recursos presentados por la defensa de la reclusa. En específico, el tribunal evaluará si durante el proceso judicial que terminó con la sentencia a muerte se ponderaron de manera adecuada las evidencias sobre las enfermedades mentales de Pike, así como las denuncias de severos abusos sexuales, agresiones y abandono que la mujer habría sufrido desde su primera infancia.
La intervención del tribunal de apelaciones representa una marcha atrás respecto a las resoluciones previas del caso, dado que el gobernador de Tennessee, Bill Lee, había rechazado la petición de indulto a inicios de semana y la Corte Suprema de los Estados Unidos denegó una solicitud similar para suspender la medida. Si bien la resolución no invalida la condena por homicidio ni revoca la sentencia de fondo, impide de manera estricta que las autoridades penitenciarias avancen con el procedimiento mientras los jueces analizan el expediente.
El hecho de origen se remonta al 12 de enero de 1995 en Knoxville, cuando Pike —quien contaba con 18 años de edad—, junto a su entonces novio Tadaryl Shipp (17) y Shadolla Peterson, atrajo a Colleen Slemmer (19) a un área boscosa del campus agrícola de la Universidad de Tennessee. En el sitio, Slemmer fue atacada, agredida con un cúter y golpeada con un bloque de asfalto. El suceso provocó una amplia repercusión mediática debido a que Shipp admitió haberle grabado un pentagrama en el cuerpo a la víctima, elemento que fue vinculado al fenómeno denominado «pánico satánico» de las décadas de 1980 y 1990.
Tras los juzgamientos, Shipp fue sentenciado a cadena perpetua por su condición de menor de edad, mientras que Pike se convirtió en la única condenada a muerte por el caso. La eventual ejecución de Pike marcaría un hito institucional, al tratarse de la primera mujer ejecutada en el estado de Tennessee en más de dos siglos y una de las pocas aplicadas a nivel nacional en Estados Unidos, donde desde 1976 solo 18 mujeres han sido ajusticiadas bajo este régimen penal.






















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