El guaraní cumple este 5 de octubre 83 años como signo monetario del Paraguay, consolidándose como una de las monedas de mayor permanencia de la región. La fecha coincide con el relanzamiento de la nueva familia de billetes del guaraní, que incorpora cambios en diseño, medidas y elementos de seguridad, además de una nueva denominación fabricada en polímero.
El guaraní fue establecido como moneda nacional el 5 de octubre de 1943, mediante el Decreto-Ley N.º 655, durante la presidencia de Higinio Morínigo, en reemplazo del peso fuerte, utilizado en el país desde 1856. En la transición, la equivalencia establecida fue de 100 pesos por un guaraní.
A lo largo de sus 83 años de vigencia, el guaraní no atravesó procesos de reconversión monetaria ni eliminación de ceros, una característica que, según especialistas, constituye una señal de estabilidad y confianza. Paraguay comparte esta particularidad con el peso colombiano, entre las monedas de la región.
Pese a su permanencia, la moneda también experimentó una importante pérdida de poder adquisitivo debido a la inflación acumulada. Desde el Banco Central del Paraguay (BCP) no existe actualmente un proyecto para eliminar ceros del guaraní, pese a que en años anteriores se había planteado una iniciativa para quitar tres ceros, que finalmente no prosperó.
De un guaraní a G. 100.000
Los primeros billetes fueron emitidos en denominaciones de G. 1, G. 5, G. 10, G. 50, G. 500 y G. 1.000, con la leyenda “Banco del Paraguay”. Los billetes tenían dimensiones diferentes según su valor, siendo los de mayor denominación los más grandes.
Actualmente, el billete de menor denominación es el de G. 50, mientras que el de mayor valor es el de G. 100.000, puesto en circulación en 1998. Desde entonces, hace 28 años, no se incorporó una denominación superior, aunque en algún momento se analizó la emisión de un billete de G. 500.000, iniciativa que no avanzó.
La evolución del poder adquisitivo permite dimensionar el cambio registrado en estas ocho décadas. En 1943, un litro de leche costaba aproximadamente G. 1; en 1980, unos G. 60, y actualmente ronda los G. 7.000.
Asimismo, mientras el salario mínimo en 1980 era de G. 22.065, actualmente alcanza G. 3.044.000, una variación nominal de aproximadamente 13.695% en 45 años.
Según las estimaciones citadas, la inflación acumulada desde la creación del guaraní se aproxima al 686.000%. Así, bienes que en 1943 podían adquirirse con G. 1 requerirían actualmente alrededor de G. 6.860.
El crecimiento de la economía también plantea desafíos
Otro de los desafíos que enfrenta el guaraní está relacionado con el crecimiento del volumen de las transacciones y el tamaño de la economía paraguaya. La cantidad de dígitos necesaria para expresar determinadas cifras en moneda nacional hace que, en muchos casos, los valores económicos sean presentados en dólares estadounidenses.
Por ejemplo, el Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para 2026 alcanza aproximadamente G. 454,05 billones, equivalente a unos US$ 60.540 millones al tipo de cambio de referencia utilizado. El Presupuesto General de la Nación (PGN) 2026 fue estimado en G. 149,61 billones, unos US$ 18.900 millones.
Las proyecciones del BCP apuntan a que para 2035 el PIB nominal podría superar los G. 1.000 billones, lo que requeriría 16 dígitos para expresar su valor en moneda nacional.
Nueva familia de billetes
En coincidencia con el aniversario del guaraní, el BCP presentó oficialmente la nueva familia de billetes, una renovación integral que mantiene las denominaciones actuales, pero introduce modificaciones en los diseños, las dimensiones, los elementos de seguridad y los materiales utilizados.
Uno de los principales cambios es la incorporación del billete de G. 10.000 fabricado en polímero, que se suma a los actuales billetes de G. 2.000 y G. 5.000 elaborados con este material.
En tanto, los billetes de G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000 continuarán siendo confeccionados en sustrato de algodón.
La nueva familia también incorpora una diferenciación progresiva en el tamaño de los billetes. El ancho se mantiene uniforme, mientras que la longitud disminuye en 7 milímetros entre una denominación y otra. De esta manera, el billete de G. 100.000 es el de mayor tamaño y las dimensiones van reduciéndose progresivamente hasta las denominaciones menores.
El cambio busca facilitar la identificación de los billetes y mejorar su accesibilidad, particularmente para personas con dificultades visuales.
La renovación de la familia de billetes había sido presentada inicialmente en 2022, durante la presidencia de José Cantero en el BCP, y posteriormente fue retomada por la banca matriz hasta concretarse con su presentación oficial este 5 de octubre.












Fuente: ABC Color

























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