Marisa Carvallo, madre de una niña de 10 años, denunció a través de sus redes sociales la crítica falta de dosis de la vacuna antirrábica en el sistema público, luego de que su hija fuera atacada por un mono que no contaba con inmunización previa. El sistema de salud regional no cuenta con el stock necesario para completar el tratamiento preventivo requerido en estos casos de ataques de animales.
La madre relató que el incidente ocurrió la semana pasada y que la primera dosis se aplicó en el Hospital Distrital de Minga Guazú con la última unidad disponible en la Décima Región Sanitaria. Debido a que el protocolo médico exige aplicaciones periódicas cada tres días, la familia tuvo que comprar la siguiente dosis en una farmacia privada ante la persistente falta de insumos en los centros asistenciales del Estado.
El desabastecimiento de medicamentos y suministros básicos en los hospitales públicos de la zona se ha mantenido durante meses. Esta situación obliga a las diferentes regiones sanitarias a realizar préstamos internos de materiales para intentar responder a las urgencias. Sin embargo, la escasez actual impide que los pacientes puedan cumplir con los esquemas de vacunación que varían entre cuatro y ocho aplicaciones.
La menor afectada presentó fiebre y una infección en la zona de la herida el pasado viernes, lo que incrementó la preocupación de la familia por la interrupción del tratamiento. El acceso a la vacuna antirrábica es fundamental ante mordeduras de especies silvestres para prevenir el desarrollo de la enfermedad, pero la provisión oficial sigue sin normalizarse en el departamento de Alto Paraná.
El doctor Federico Schrodel, director de la Décima Región Sanitaria, informó que este miércoles traerán las vacunas antirrábicas que consiguieron en la VI Región Sanitaria (Caazapá), para paliar la situación.






















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