La intendente de Campo Grande, Brasil, Adriane Lopes, sancionó una ley que prohíbe a las trans utilizar baños femeninos en espacios públicos y privados de uso colectivo en la capital del estado de Mato Grosso do Sul. La medida generó un intenso debate político, social y jurídico en el país.
El proyecto fue impulsado por el concejal André Salineiro, del Partido Liberal (PL), y aprobado por la Cámara Municipal el pasado 26 de marzo con una ajustada votación de 13 votos a favor y 11 en contra. Posteriormente, la normativa fue promulgada por el Ejecutivo municipal, quedando oficialmente en vigencia.
La ley forma parte de la denominada «Política Municipal de Protección de la Mujer» y establece que los baños en espacios de uso colectivo deberán ser exclusivos para lo que el texto define como «mujeres biológicas». Asimismo, dispone que la municipalidad deberá implementar mecanismos de fiscalización para garantizar el cumplimiento de la norma tanto en establecimientos públicos como privados.
Durante el anuncio de la promulgación, Lopes defendió la iniciativa con declaraciones que generaron aún más repercusión. «Llegué a lo obvio de tener que sancionar una ley para resguardar el derecho de las mujeres, mirá a qué absurdo llegamos”, expresó la jefa comunal, en referencia al argumento central de la normativa.
Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil y entidades que defienden los derechos de las personas trans reaccionaron con firme rechazo. La Asociación de Travestis y Transexuales de Mato Grosso do Sul calificó la ley como inconstitucional y anunció que promoverá una Acción Directa de Inconstitucionalidad ante la Justicia, al considerar que vulnera derechos fundamentales.
En la misma línea, el Instituto Jordão Santana repudió la normativa y sostuvo que contradice principios básicos consagrados en la Constitución Federal de Brasil, como la dignidad humana, la igualdad ante la ley y la no discriminación.
Fuente: Filo News

























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