El ingeniero Pedro Ferreira, expresidente de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), en entrevista con Radio 1000, advirtió sobre los riesgos que implican los decretos que establecen regímenes especiales de tarifas eléctricas para empresas electrointensivas, en un contexto en el que el Sistema Interconectado Nacional ya se encuentra operando cerca de los 5.000 megavatios de demanda.
En entrevista radial, el ex titular de la ANDE señaló que estas medidas generan preocupación dentro del sector técnico, ya que se otorgan beneficios tarifarios prolongados en un escenario de creciente presión sobre la capacidad energética del país.
Ferreira también se refirió a la posibilidad de desarrollar pequeñas centrales hidroeléctricas en arroyos, saltos y cursos de agua del país. Si bien afirmó que estos proyectos son técnicamente viables, aclaró que no representan una solución de largo plazo para la demanda energética nacional.
Como ejemplo, citó el caso de la represa de Yguazú, donde se estudió la instalación de turbinas adicionales. Según explicó, incluso en escenarios favorables —con infraestructura hidráulica ya existente— el costo de generación rondaría los US$ 90 por megavatio-hora, un valor muy superior a las tarifas subsidiadas que hoy se plantean para nuevos consumidores.
“El Paraguay no puede producir energía nueva a US$ 20 o US$ 25. La energía nueva es cara, y se termina mezclando con la energía amortizada de Itaipú y Yacyretá para dar un promedio”, explicó. En ese sentido, cuestionó que se pretenda vender electricidad barata a nuevos actores que no contribuyeron a la construcción ni al financiamiento de las grandes hidroeléctricas binacionales.
Ferreira subrayó que actualmente los ingresos que recauda la ANDE para el pago de la energía de Itaipú ya superan los beneficios directos que recibe el Estado paraguayo por la binacional, lo que implica que la electricidad que se consume en el país se paga mayoritariamente con recursos de los propios usuarios.
“El mito de que Itaipú es plata brasileña ya no existe. Hoy es plata paraguaya, del medidor de cada hogar”, afirmó.
Asimismo, criticó que mientras industrias y comercios nacionales —que generan empleo y contribuyeron al crecimiento económico— pagan tarifas cercanas a los US$ 50 por megavatio-hora, se evalúe otorgar precios de US$ 25 a empresas extranjeras electrointensivas, sin garantías claras de inversión productiva ni generación significativa de empleo.
Advirtió además que estas decisiones podrían debilitar la posición negociadora de Paraguay en las conversaciones con Brasil sobre la tarifa de Itaipú, en un momento especialmente sensible del proceso.
Finalmente, Ferreira alertó que varios de los emprendimientos interesados en estas tarifas preferenciales, como algunos vinculados a criptominería u otras actividades electrointensivas, consumen grandes volúmenes de energía pero dejan escaso valor agregado en el país, por lo que instó a un debate profundo y transparente sobre la política energética nacional.























Discussion about this post