La Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), en cooperación con la Policía Federal del Brasil y con apoyo del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) y el Ministerio Público, culminó este fin de semana la Operación Nueva Alianza 55, considerada una de las estrategias de cooperación internacional más importantes en la lucha contra el narcotráfico en la región.
Desde el inicio del actual Gobierno, el 15 de agosto de 2023, Paraguay y Brasil llevaron adelante un total de 16 operativos Nueva Alianza en zonas de producción de marihuana, principalmente en los departamentos de Amambay y Canindeyú.
Como resultado de estas intervenciones, fueron erradicadas 3.541 hectáreas de cultivos de marihuana en distintas etapas de crecimiento. Según datos de la SENAD, esta superficie equivale a más de 4.900 canchas de fútbol como la del estadio Estadio Defensores del Chaco completamente cubiertas con plantaciones ilícitas.
Durante las operaciones, agentes de la SENAD y efectivos de la Policía Federal del Brasil también desmantelaron 1.218 campamentos narcos y bases logísticas utilizadas para la producción y acopio de drogas en áreas boscosas.
Asimismo, fueron incautados 623.967 kilogramos de marihuana procesada, tanto picada como prensada, que estaba lista para ser distribuida a mercados ilícitos de la región, principalmente al Brasil.
De acuerdo con estimaciones técnicas de la SENAD, entre los cultivos erradicados y la droga incautada, las acciones ejecutadas desde agosto de 2023 permitieron sacar de circulación más de 11.246.000 kilogramos de marihuana.
El organismo antidrogas señaló además que el impacto económico para las estructuras criminales supera los 1.600 millones de dólares en pérdidas y lucro cesante, tomando como referencia el valor de la droga en territorio brasileño.
La Operación Nueva Alianza se consolida así como una acción estratégica de cooperación bilateral orientada a debilitar las finanzas, la logística y la capacidad operativa de organizaciones dedicadas al narcotráfico transnacional.
Según destacaron las autoridades, estas acciones responden al principio de responsabilidad compartida en la lucha contra el crimen organizado, mediante un trabajo coordinado entre Paraguay y Brasil a través de la SENAD y la Policía Federal brasileña.






















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