El abuso y la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en el entorno digital muestran cifras negras en Paraguay. Según el último reporte del Observatorio del Ministerio Público, en los últimos seis años se registraron un total de 11.815 denuncias relacionadas con el hecho punible de pornografía relativa a niños y adolescentes.
El informe revela de manera contundente cómo el confinamiento y la pospandemia dispararon la comisión de estos delitos a través de medios informáticos. El mayor acceso a dispositivos tecnológicos y la exposición a las redes sociales abrieron una ventana de vulnerabilidad que fue rápidamente aprovechada por depredadores sexuales.
La fluctuación de las cifras
La evolución delictiva en el periodo analizado muestra un comportamiento variable, pero con picos alarmantes. En el año 2021, las oficinas del Ministerio Público recibieron 2.796 denuncias, mientras que en 2022 la cifra se situó en 1.859 causas. Aunque el Departamento de Estadísticas de la Fiscalía General registra un llamativo descenso formal en 2023 con solo 107 reportes, el problema volvió a manifestarse con fuerza al año siguiente.
Para 2024 se observó un incremento exponencial que cerró el periodo con un récord de 2.937 denuncias. Durante el año pasado, la tendencia se mantuvo elevada con 2.462 casos a nivel país. En lo que va del presente año, el panorama sigue siendo crítico: al cierre del mes de abril ya ingresaron 1.654 denuncias, lo que hace prever un cierre de año con altos índices de criminalidad en esta materia.
Geográficamente, el mapa del delito se concentra en las zonas con mayor densidad poblacional y conectividad. Las denuncias provienen principalmente de Asunción y de los departamentos Central, Caaguazú, Itapúa y Alto Paraná. La mayoría de estas causas son derivadas para su investigación a las Unidades Especializadas en Delitos Informáticos y Trata de Personas. Asimismo, el análisis temporal detalla que los meses de diciembre, enero, marzo, abril, mayo y julio son los que concentran la mayor frecuencia de reportes.
Videojuegos y mensajería: las trampas de la captación
La fiscal Irma Llano, especialista en la investigación de delitos informáticos, alertó sobre los sofisticados métodos que utilizan los pedófilos para acercarse a las víctimas. Según la agente fiscal, los videojuegos en línea y las plataformas de mensajería instantánea representan hoy la principal vía de captación.
“Es la mayor forma de captación en estos tiempos”, advirtió Llano, quien explicó que la tecnología sin supervisión es el escenario ideal para el grooming (engaño pederasta en internet). La fiscal enfatizó que, mientras no exista un control riguroso y corresponsable por parte de los padres sobre el uso de los dispositivos, la situación tenderá a agravarse.
El Ministerio Público recuerda que la pornografía infantil no es un hecho aislado. Detrás de una imagen o un archivo digital suelen ocultarse redes complejas de abusos sistemáticos y múltiples agresores. Este delito suele aparecer estrechamente vinculado a otras conductas criminales graves como el abuso sexual, la coacción y violación, la extorsión y chantaje digital, la trata de personas, e incluso la violencia familiar y la privación de libertad.
Señales de alerta y prevención
Las autoridades instan a la ciudadanía y a los entornos familiares a estar atentos a cambios bruscos de conducta en los menores. Entre las principales señales de alerta se destacan el aislamiento, el miedo excesivo, la ansiedad al usar el celular o la computadora, conductas sexualizadas inapropiadas para la edad y la recepción de regalos o dinero sin justificación.
En contrapartida, los adultos bajo sospecha suelen mostrar un interés obsesivo hacia los menores, crean perfiles falsos en internet, intentan aislar a los niños de sus familias o realizan intercambios ocultos de archivos digitales. Para contrarrestar este flagelo, los expertos recomiendan promover una educación digital responsable, supervisar el uso de internet, fomentar un ambiente de confianza familiar y denunciar de forma inmediata cualquier sospecha ante las autoridades.
El marco legal: penas de hasta 10 años
La legislación paraguaya castiga con severidad la pornografía relativa a niños y adolescentes. De acuerdo con la Ley N.º 2861/06 y las modificaciones del artículo 140 del Código Penal (Ley N.º 4439/11), la producción, distribución, comercialización o difusión de estos materiales conlleva penas privativas de libertad de hasta diez años.
La normativa vigente no solo castiga a quienes difunden el material; el artículo 6° de la Ley 2861/06 sanciona penalmente el consumo y la posesión privada, lo que significa que el solo hecho de almacenar estos archivos es un delito. También se penaliza la organización o financiación de espectáculos eróticos con menores.
Finalmente, la Fiscalía recuerda que, dependiendo de las agravantes del caso, los agresores pueden ser imputados de forma simultánea por hechos punibles contra la autonomía sexual y la protección de la infancia, tales como proxenetismo, estupro, violación del deber de cuidado por parte de los padres, o maltrato infantil bajo tutela, elevando considerablemente las expectativas de pena para los responsables.
Fuente: Ministerio Público






















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