Los resultados de la autopsia realizada al cuerpo del soldado recluta Gustavo Javier Martínez González, de 19 años, esclarecieron de forma científica la verdadera causa de su deceso dentro del Cuartel General del Ejército. El examen forense descartó la versión preliminar que apuntaba a una muerte por caída de vehículo, determinándose en cambio que el fallecimiento se produjo de manera instantánea a raíz de una grave compresión corporal sufrida durante las tareas de mantenimiento en el recinto militar.
El médico patólogo encargado del procedimiento, el doctor Erwin Escobar, detalló que el cuerpo de la víctima presentó severas lesiones concentradas de forma traumática y predominante en la cabeza y el cráneo. Internamente, los estudios revelaron una copiosa hemorragia a nivel de la capa subaracnoidea, con mayor énfasis en la base del cráneo, siendo este cuadro hemorrágico la causa directa de la muerte.
El especialista descartó de manera categórica que el joven haya sido arrollado por las ruedas del rodado, señalando que los signos corporales evidencian que sufrió una fuerte compresión física provocada por la maniobra de retroceso del camión táctico utilizado en el lugar; el forense remarcó que “estas lesiones muy severas a nivel de este síntoma anatómico es prácticamente instantáneo”.

Por su parte, el Comandante del Ejército, General Manuel Rodríguez, lamentó profundamente el luctuoso suceso y aseguró que la institución está cubriendo la totalidad de los gastos derivados de la tragedia, además de brindar contención psicológica a la madre del fallecido.

Rodríguez informó que el soldado había ingresado a la institución el pasado 2 de febrero y que, al haber fallecido prestando servicios bajo bandera, recibirá los correspondientes honores fúnebres militares. Asimismo, el jefe militar ratificó el compromiso de transparencia en la investigación y anunció que ya se iniciaron los trámites administrativos para otorgar a los familiares la indemnización económica pertinente y un ascenso póstumo para el recluta, expresando de manera conmovida que “los más de 1.000 soldados que tiene el ejército paraguayo son como mis hijos”.
“Hubo error en usar un camión de gran magnitud”
Por otro lado, Diego Martínez, hermano mayor del soldado fallecido, expresó su postura sobre el procedimiento y cuestionó la utilización de un vehículo de gran porte para las tareas que se estaban ejecutando en el predio militar. El familiar manifestó que no se encuentra de acuerdo con el tipo de camión táctico empleado para una labor de mantenimiento tan simple, señalando que representa una estructura de gran magnitud para soldados reclutas que recién iniciaban su servicio. Asimismo, lamentó el desenlace, recordando con dolor el entusiasmo que tenía su hermano menor por vestir el uniforme, y sentenció que “pudo ser un orgullo familiar, hoy es un triste día”.

¿Qué es una compresión?
En el contexto de la medicina forense y de los accidentes de tránsito o laborales, la compresión (o aplastamiento) se refiere a la lesión que se produce cuando un cuerpo o una parte de él —en este caso, la cabeza y el tórax del soldado— queda atrapado y es presionado con fuerza entre dos estructuras pesadas.
A diferencia de un arrollamiento (donde las ruedas de un vehículo pasan por encima del cuerpo dejándolo en el piso), la compresión ocurre cuando el vehículo empuja, desplaza o retrocede contra la persona, aplastándola contra una superficie fija (que puede ser una pared, un poste, otro vehículo o el mismo suelo si queda atrapado bajo el peso de una estructura).
Esta presión extrema genera un daño severo y traumático en los órganos internos y los huesos debido a la fuerza del impacto mecánico, provocando lesiones internas graves y hemorragias instantáneas sin la necesidad de que el rodado haya pasado físicamente por encima de la víctima.























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