La abogada paraguaya María Fernanda Melgarejo Ainsworth, fundadora de Melga Law y especialista en inmigración y negocios en Estados Unidos, explicó que las visas de turista tienen restricciones específicas y que incumplirlas puede derivar en la revocación del documento o en futuras negativas migratorias.
En entrevista con Radio 1000 desde Miami, la profesional señaló que existen más de 100 categorías de visas y que la visa B1/B2 está destinada principalmente al turismo, aunque también permite ciertas actividades comerciales limitadas, como la participación en exposiciones, festivales, conferencias o seminarios.
Melgarejo indicó que algunas actividades culturales pueden estar permitidas siempre que no impliquen una remuneración económica. Sin embargo, aclaró que la autorización no es automática para cualquier tipo de presentación o evento.
Al referirse al caso de la cantante Marilina, aclaró que no conoce los detalles específicos, pero, según la información difundida públicamente, entiende que la artista obtuvo la visa y posteriormente le fue revocada antes de viajar. En ese sentido, recordó que el control migratorio estadounidense no concluye con la emisión de la visa, sino que se mantiene durante toda su vigencia.
La especialista explicó que, si una persona realiza actividades por las que recibe un pago o genera algún beneficio económico, las autoridades pueden considerar que necesita una visa que autorice expresamente ese tipo de trabajo. En el caso de los artistas, mencionó categorías como la visa O-1, destinada a personas con habilidades extraordinarias, o la visa P-3 para artistas vinculados a expresiones culturales.
Asimismo, destacó que anteriormente era más frecuente que algunos artistas realizaran presentaciones sin recibir pagos directos utilizando visas de turista, pero advirtió que actualmente los controles son mucho más estrictos, especialmente cuando se trata de figuras con trayectoria profesional y alta popularidad.
“Si el evento es pago y el artista tiene una actividad profesional consolidada, resulta más difícil justificar que una presentación de ese tipo pueda realizarse con una visa de turista”, sostuvo.
La abogada también enfatizó que la visa de turista no está diseñada para buscar empleo en Estados Unidos ni para desarrollar actividades laborales.
Por otra parte, alertó sobre la permanencia prolongada en territorio estadounidense. Aunque la visa pueda tener una vigencia de hasta 10 años y autorizar estadías de hasta seis meses por ingreso, señaló que permanecer durante todo ese período puede generar cuestionamientos por parte de las autoridades migratorias.
“Todo debe tener sentido y ser coherente con el propósito declarado del viaje”, afirmó.
Finalmente, Melgarejo destacó que el Gobierno de Estados Unidos ha fortalecido los mecanismos de control mediante el uso de inteligencia artificial, cruce de datos y monitoreo de redes sociales, por lo que recomendó a los viajeros actuar de manera consistente con la categoría de visa obtenida para evitar inconvenientes migratorios.
























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