El líder de la bancada de Honor Colorado en el Senado, Natalicio Chase, respaldó de forma categórica la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que rechazó la acción de inconstitucionalidad promovida por la exlegisladora Kattya González. El parlamentario analizó los fundamentos de la máxima instancia judicial desde una perspectiva política y aseguró que el dictamen emitido por los ministros de la Sala Constitucional es «correcto y justo», validando plenamente la potestad del Congreso para aplicar la pérdida de investidura.
Chase explicó que, a su criterio, la resolución del máximo tribunal se estructuró sobre tres ejes fundamentales. En primer lugar, señaló que las decisiones sancionatorias del Congreso Nacional corresponden a facultades privativas del Poder Legislativo y no deben ser judicializables, argumentando que permitir la injerencia de otro poder de la estructura estatal terminaría por quebrar el principio constitucional de independencia recíproca. El legislador se ratificó en que la destitución de González formó parte de un mecanismo institucional regular y recordó que durante el período legislativo anterior se dictaron cerca de nueve pérdidas de investidura bajo procedimientos similares.
El segundo punto abordado por el senador colorado se centró en la polémica vigencia del reglamento interno (Resolución N.º 429/2023) que exigía una mayoría de dos tercios para expulsar a un miembro de la Cámara Alta. Chase aseveró que, independientemente de la discusión sobre los días de su entrada en vigor, dicha normativa interna era abiertamente anticonstitucional al pretender modificar las mayorías establecidas en la Carta Magna. «Ningún reglamento ni ley puede estar en contra de la Constitución, que es la ley madre y es la ley número uno en la pirámide de Kelsen; por ende, ese reglamento debía ser descartado», enfatizó el legislador al defender el descarte de la mencionada reglamentación.
Por último, el parlamentario desestimó las denuncias de violación al derecho a la defensa y de supuesta indefensión que alegó la accionante ante los tribunales. Recordó que Kattya González se encontraba plenamente notificada del libelo acusatorio, que llevaba tres días de huelga de hambre en la sede legislativa y que estuvo presente de forma física durante la sesión extraordinaria del juicio.
Según Chase, la exsenadora optó por no ejercer su defensa técnica ni solicitar prórrogas por decisión propia. Asimismo, minimizó las críticas de legisladores de la oposición como Celeste Amarilla —quien acusó a la Corte de responder a directivas políticas del cartismo—, calificando esos cuestionamientos como meros «artilugios políticos» utilizados ante la falta de argumentos lógicos, y ratificó que la Corte Suprema actuó como un poder independiente.























Discussion about this post