El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la primera ministra de Japón, Takaichi Sanae, anunciaron el lanzamiento oficial de las negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica entre el MERCOSUR y el país asiático. El anuncio se concretó mediante una Declaración Conjunta durante una reunión mantenida al margen de la Cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia. Este paso representa una clara expresión del compromiso de ambas partes por consolidar un comercio más dinámico, previsible y mutuamente beneficioso, además de fortalecer los lazos de integración entre América del Sur y la región de Asia-Pacífico.
Si bien el anuncio político se dio en territorio europeo, el inicio formal de las mesas de negociación está agendado para finales de junio en Asunción. El hito se oficializará en el marco de la 68.ª Cumbre de Jefes de Estado del MERCOSUR y Estados Asociados, la cual se desarrollará bajo la Presidencia Pro Tempore de Paraguay. Los líderes destacaron que este avance es fruto directo de las discusiones previas realizadas bajo el paraguas del Marco de Asociación Estratégica, un mecanismo de cooperación y diálogo político que fue establecido entre el bloque regional y Japón el 20 de diciembre de 2025.
Durante el primer semestre de 2026, las delegaciones diplomáticas mantuvieron un intenso ritmo de trabajo con dos reuniones clave desarrolladas en los meses de enero y marzo. En dichos encuentros, los países del MERCOSUR y Japón abordaron una agenda amplia que incluyó el comercio, las inversiones y el análisis del contexto internacional. Estas conversaciones previas permitieron a las partes intercambiar información detallada sobre sus áreas de mayor interés, así como las sensibilidades económicas y arancelarias mutuas que deberán ser consideradas minuciosamente a lo largo del proceso negociador. Japón se posiciona actualmente como uno de los socios económicos más importantes para el MERCOSUR en el continente asiático.
El intercambio comercial bilateral actual se caracteriza por el envío de productos agroalimentarios y materias primas desde Sudamérica, en contrapartida al ingreso de manufacturas, insumos industriales y bienes de alta tecnología japonesa. Asimismo, las inversiones niponas cuentan con un peso significativo en la región dentro de sectores estratégicos como la industria automotriz, la energía, la logística y los proyectos de innovación, bases que ahora se buscará potenciar y blindar jurídicamente con el nuevo acuerdo de asociación.





















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