Cuando todo apuntaba a que el proyecto de Gustavo Alfaro al frente de la Albirroja tenía combustible para rato, el propio entrenador encendió la sorpresa con una frase que sacudió el ambiente mundialista. En medio de la Copa del Mundo 2026, el argentino dejó entrever que su ciclo con Paraguay podría estar llegando a su fin una vez finalizada la competencia.
Tras la dura caída ante Estados Unidos en el debut, Alfaro salió a poner el pecho por el equipo y lanzó un mensaje contundente: «Péguenme a mí, apoyen a los jugadores. Termina el Mundial y yo me voy, pero ellos van a continuar». Una declaración que rápidamente generó incertidumbre sobre su futuro al mando de la selección.
Si bien posteriormente evitó confirmar su salida cuando fue consultado nuevamente, tampoco cerró la puerta a esa posibilidad. Por el contrario, dejó instalado el tema en un momento delicado para la Albirroja, que ahora se juega gran parte de sus aspiraciones mundialistas en un duelo decisivo frente a Turquía.
La situación recuerda lo ocurrido con Ecuador después de Qatar 2022. En aquella ocasión, Alfaro decidió dar un paso al costado pese a haber conseguido la clasificación mundialista tras ocho años de ausencia y superar la fase de grupos. Las diferencias con la dirigencia terminaron marcando el final de su etapa en la Tri.
Ahora, en Paraguay, la historia parece repetir algunos capítulos. Mientras la Albirroja concentra todas sus energías en seguir con vida en el Mundial, las palabras de Alfaro dejaron una pregunta flotando en el aire: ¿está transitando sus últimos partidos como seleccionador nacional?






















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