Las repercusiones globales de la heroica victoria de la selección paraguaya de fútbol frente a Turquía en la Copa Mundial de la FIFA 2026 sumaron un respaldo de enorme peso internacional. El histórico exdelantero sueco Zlatan Ibrahimović, actual analista de la cadena Fox Sports en Estados Unidos, criticó con severidad la aplicación de la denominada «Ley Vinícius-Prestianni», la normativa arbitral que desencadenó la expulsión directa del mediocampista Miguel Almirón en el epílogo del primer tiempo por taparse la boca durante una discusión.
Fiel a su estilo directo y punzante, Ibrahimović calificó la tarjeta roja como un sinsentido que atenta contra la naturaleza pasional del deporte rey. «He visto el fútbol en su nivel más alto, el verdadero fútbol; no esta versión diluida que nos están vendiendo ahora», disparó el exatacante, argumentando que la IFAB y la FIFA pretenden controlar las emociones mediante burócratas y herramientas tecnológicas como el VAR.
Para Zlatan, las provocaciones verbales en el campo siempre se resolvieron bajo códigos deportivos internos: «Si un rival te provoca, metes el balón en el ángulo y lo haces callar; esa es la verdadera sanción», enfatizó.
Más allá de su rechazo a las nuevas directrices reglamentarias, el gigante sueco volcó encendidos elogios hacia el rendimiento colectivo del combinado guaraní, que debió sostener el resultado durante todo el complemento en inferioridad numérica. Ibrahimović valoró la jugada previa de Julio Enciso que derivó en el tempranero gol de Matías Galarza al inicio del encuentro, señalando que la Albirroja asumió el compromiso con una determinación inquebrantable. «Decidieron que morirían en el campo antes de entregar esa ventaja. Turquía tuvo toda una etapa para romper a un equipo con diez hombres y no pudo hacerlo», analizó.
Al cierre de su intervención televisiva, recogida por diversos portales deportivos continentales, el exjugador recalcó que el verdadero foco del partido debió centrarse en el carácter de los futbolistas paraguayos antes que en la polémica del arbitraje. «Se pueden crear todas las regulaciones modernas que quieran, pero nunca se podrá legislar el corazón. Las tácticas son para filósofos; sobrevivir a un partido de Copa del Mundo contra todo pronóstico es para hombres. Paraguay fue un equipo de diez hombres con el espíritu de cien», sentenció de forma categórica.























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