Francia se encuentra en alerta máxima ante una intensa ola de calor que afecta a gran parte del país, con temperaturas que podrían superar los 40°C en algunas regiones. Como medida preventiva, las autoridades anunciaron el cierre de 845 escuelas desde este lunes y reforzaron los protocolos de emergencia.
El Gobierno también puso en alerta a los servicios de emergencia y a las fuerzas militares ante el riesgo de incendios forestales, mientras que en las zonas bajo alerta roja se prohibió el consumo de alcohol en espacios públicos y en eventos organizados por el Estado.
Cabe mencionar que, en París, sitios emblemáticos como la Torre Eiffel instalaron estaciones de rociado de agua para ayudar a la población a mitigar los efectos del calor extremo.
La situación revive el recuerdo de la histórica ola de calor de 2003, que dejó cerca de 15.000 ancianos fallecidos en Francia. Las autoridades instan a la población a extremar los cuidados, especialmente con adultos mayores, niños y personas vulnerables.
Fuente: Dw español, RR AP/AFP.























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