Emily Rodríguez, periodista venezolana radicada en Paraguay, describió el clima de incertidumbre y preocupación que viven miles de ciudadanos dentro y fuera de Venezuela tras el terremoto que sacudió al país y que, según los reportes disponibles hasta el momento, dejó decenas de fallecidos, miles de desaparecidos y cuantiosos daños materiales.
En entrevista con Radio 1000, Rodríguez comentó que las dificultades en las comunicaciones han complicado el contacto con familiares y amigos en las zonas afectadas. Señaló que logró obtener información sobre su familia varias horas después del sismo y a través de terceros, debido a los cortes de energía eléctrica y servicios de internet que persisten en distintos sectores.
La comunicadora calificó la situación como «muy compleja» y aseguró que el desastre tomó por sorpresa a la población. «Venezuela no estaba preparada para algo como esto. Es un hecho inédito e histórico para el país», expresó.
Rodríguez destacó que la falta de comunicaciones dificulta conocer con precisión la magnitud de la tragedia. Explicó que existen numerosas personas que aún no han podido establecer contacto con sus familiares, lo que incrementa la incertidumbre sobre la cantidad real de víctimas y desaparecidos.
Asimismo, resaltó que gran parte de la asistencia inicial está siendo impulsada por la propia ciudadanía mediante acciones solidarias y redes de apoyo comunitario, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate.
En cuanto a la infraestructura, indicó que Venezuela no cuenta con una tradición de construcción adaptada a grandes eventos sísmicos, debido a que este tipo de fenómenos no son frecuentes en el país. Aunque algunas zonas de Caracas poseen edificaciones con mayores estándares de seguridad, también registraron importantes daños a raíz del terremoto.
La periodista señaló además que la ausencia de sistemas de alerta y la escasa preparación para afrontar una emergencia de esta magnitud agravaron el impacto del fenómeno natural.
Finalmente, agradeció las muestras de solidaridad recibidas desde Paraguay y otros países, al tiempo de solicitar apoyo y acompañamiento para las familias afectadas.
«Son momentos de mucha incertidumbre. Hoy más que nunca necesitamos solidaridad, oración y esperanza para afrontar esta tragedia», manifestó.






















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