Un suboficial de la Policía Nacional fue detenido en el marco de una investigación por la presunta apropiación indebida de un arma de fuego perteneciente a otro agente policial. El procedimiento se realizó en la Comisaría 8ª de Minga Guazú y derivó además en el relevo del jefe de la dependencia y la intervención de la Dirección de Asuntos Internos.
La denuncia fue presentada por el suboficial Sergio Rivas, quien manifestó haber entregado su arma reglamentaria a su camarada Arnaldo Garcete para que este gestionara su venta. No obstante, según el denunciante, el dinero producto de la transacción nunca le fue entregado.
A partir de la denuncia, ambos uniformados fueron convocados a la Dirección de Policía de Alto Paraná para prestar declaración sobre lo ocurrido. Durante su comparecencia, Garcete explicó que había entregado el arma a un ciudadano brasileño con el fin de concretar la operación comercial, aunque aseguró que hasta el momento no recibió la totalidad del monto pactado, motivo por el cual no pudo transferir el dinero al propietario.
Tras las primeras diligencias y la recopilación de indicios, las autoridades dispusieron la aprehensión del sospechoso por orden del Ministerio Público. El caso quedó a cargo de la fiscala Claudelina Corvalán, quien ordenó la detención del uniformado y su comparecencia para la correspondiente declaración indagatoria.
Las repercusiones del caso también alcanzaron a la estructura de mando de la comisaría. El comisario Elvio Almada fue apartado de la jefatura de la dependencia y reemplazado por el comisario Denis Morales. Paralelamente, la Dirección de Asuntos Internos de la Policía Nacional inició una intervención para esclarecer los hechos y determinar eventuales responsabilidades administrativas.
La investigación continúa abierta mientras las autoridades buscan establecer las circunstancias exactas de la supuesta transacción y el destino final del arma involucrada.





















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