El viceministro de Protección Integral de los Derechos del Niño y la Adolescencia, Eduardo Escobar Said, señaló que el denominado «caso Magnolia» se tornó más complejo luego de que el padre de la menor presuntamente la retirara por la fuerza y la trasladara de manera irregular a través de la frontera.
En entrevista con Radio 1000, el funcionario sostuvo que el proceso debe analizarse con prudencia y sin emitir juicios anticipados, ya que la decisión final corresponde a la jueza que entiende en la causa.
Escobar indicó que la madre de la niña manifestó haber sido víctima de episodios de violencia y que, según su relato, el padre le habría impedido salir del país. Agregó que esas circunstancias también forman parte del análisis judicial.
Asimismo, recordó que existe una disposición para evitar la difusión de detalles sensibles del caso, con el objetivo de proteger a la menor. En ese sentido, remarcó que el proceso debe centrarse en garantizar el interés superior de la niña y no en el conflicto entre los padres.
El viceministro explicó que, antes de los últimos acontecimientos, tanto el Ministerio Público como la Defensoría de la Niñez habían emitido dictámenes favorables a la restitución internacional de la menor a Chile, en el marco del Convenio de La Haya sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores.
Precisó que el juicio de restitución había comenzado hace aproximadamente un mes y el expediente se encontraba próximo a una resolución. Sin embargo, afirmó que el presunto traslado forzoso e irregular de la niña modificó el escenario jurídico, ya que esa conducta no estaba contemplada dentro del trámite que se desarrollaba conforme al Convenio de La Haya, lo que obligará a la Justicia a evaluar nuevas circunstancias antes de dictar sentencia.

























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