Un operativo de seguridad y requisa preventiva se desplegó en el Centro Penitenciario de Reinserción Social de Minga Guazú tras la presentación de una denuncia verbal por supuestas amenazas de muerte y hostigamientos telefónicos. La víctima acudió personalmente al recinto penitenciario para manifestar que las comunicaciones amedrentadoras provenían desde el interior de la cárcel, señalando directamente a una persona privada de libertad alojada en la planta alta del módulo N.º 6.
Ante la gravedad del reclamo formulado ante el director de la institución y el Consejo Asesor, se dispuso la inmediata intervención de la celda señalada con el acompañamiento de efectivos de la Policía Nacional. Durante el procedimiento, los agentes penitenciarios y policiales lograron incautar un teléfono celular de la marca Nokia, modelo 1190, equipado con una tarjeta SIM y su respectivo cargador, además de una planchuela de hierro afilada de 25 centímetros de longitud envuelta en tela.
Para corroborar la veracidad del hecho, las autoridades aplicaron un mecanismo de comprobación directa: la denunciante proveyó el número telefónico desde el cual recibía los amedrentamientos y un integrante del Consejo Asesor procedió a realizar una llamada al contacto. Al efectuarse la marcación, el celular recién incautado sonó de inmediato, confirmando el vínculo entre el dispositivo del recluso y las llamadas extorsivas.
Como medida disciplinaria y de contingencia, la dirección del penal dispuso el traslado del interno al módulo N.º 8, planta baja, para ser sometido al régimen cerrado especial. Por su parte, el Ministerio de Justicia anunció la apertura de un sumario administrativo e investigaciones internas bajo la política de tolerancia cero, con el fin de determinar la vía de ingreso del teléfono y evaluar la eventual complicidad o negligencia de los agentes penitenciarios del establecimiento.





















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