Ojo con Tim Payne que empieza a ganarse un lugar importante en Olimpia. El lateral neozelandés, que llegó al club acompañado de cierta expectativa por su repercusión internacional, respondió dentro de la cancha y dejó claro que su aporte va mucho más allá del marketing.
Ante Sportivo Ameliano fue titular y tuvo un primer tiempo de alto nivel: firme, preciso con la pelota, sereno para tomar decisiones y con una buena capacidad para proyectarse por la banda. Sus centros también fueron una de sus armas más destacadas.
Su adaptación comienza a notarse y los números acompañan. Payne disputó dos partidos con la camiseta franjeada y en ambos Olimpia consiguió la victoria. Contra Rubio Ñu ingresó desde el banco y hasta convirtió un gol; frente a Ameliano fue titular y volvió a celebrar el equipo.
La estadística es contundente: con Payne en cancha, Olimpia ganó los dos partidos que disputó; sin él, sumó cuatro encuentros sin victorias. Un dato que alimenta el debate sobre si el neozelandés ya merece un lugar fijo entre los titulares.
El entrenador Pablo «Vitamina» Sánchez también valoró su actuación, aunque explicó que el equipo perdió presencia por ese sector durante la segunda parte. «Tuvo un primer tiempo muy bueno. En el segundo no tuvo tanta participación, sobre todo porque con el ingreso de Romeo el juego se volcó más por la izquierda y perdimos continuidad por la derecha», señaló.
Además, Sánchez destacó el esfuerzo físico del lateral, quien terminó sintiendo el desgaste tras mucho tiempo sin disputar los 90 minutos completos.
Olimpia encontró en Payne una alternativa que empieza a transformarse en algo más. Proyección, ubicación, precisión y hasta gol en su estreno. El neozelandés llegó para aportar y, partido a partido, empieza a pedir más minutos.
El desafío ahora será convertir ese buen comienzo en regularidad y, sobre todo, en una titularidad que cada vez parece más difícil de discutir.

























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