El crecimiento sostenido del consumo eléctrico comenzó a poner en evidencia los límites de una ventaja que durante décadas pareció prácticamente inagotable para Paraguay. Así lo señaló el ingeniero Amílcar Troche, presidente del Centro Paraguayo de Ingenieros, durante el foro «Energía eléctrica para asegurar la continuidad del desarrollo en Paraguay«, donde planteó la necesidad de revisar urgentemente el modelo energético del país.
Troche sostuvo que quedó atrás la idea de contar con una electricidad permanentemente disponible, abundante, limpia y de bajo costo. Según explicó, el incremento de la demanda redujo de manera significativa los márgenes de reserva que durante años caracterizaron al sistema eléctrico paraguayo.
El profesional consideró que Paraguay debe avanzar hacia un nuevo esquema que permita asegurar un suministro confiable y suficiente, pero también a precios razonables. En ese sentido, destacó que una parte importante de la electricidad generada en el país se destina al consumo residencial, mientras que la demanda experimentó incrementos cercanos al 30% en un año y al 20% en el siguiente.
El escenario también está marcado por la incorporación de grandes consumidores, que elevan las exigencias sobre el sistema y aceleran el desgaste de la capacidad disponible. De esta manera, la ventaja histórica derivada de la generación de Itaipú, Yacyretá y Acaray ya no resulta suficiente para responder con holgura al ritmo actual de crecimiento.
Durante el mismo encuentro, el ingeniero Guillermo Krauch, integrante de la Junta Directiva del Instituto Patria Soñada, advirtió que el país debe comenzar a prepararse desde ahora para contar con nuevas centrales de generación dentro de los próximos cuatro o cinco años.
Frente a este panorama, los especialistas plantearon como una de las principales tareas la diversificación de la matriz energética. La generación hidroeléctrica continuará ocupando un lugar central, pero deberá complementarse con otras alternativas para reducir la presión sobre el sistema.
Troche mencionó entre las opciones la energía solar, la biomasa, las pequeñas centrales hidroeléctricas, las interconexiones con Brasil y la Argentina y el gas natural, además de otras fuentes que puedan resultar técnica y económicamente viables.
El desafío, según los expertos, ya no pasa únicamente por disponer de grandes volúmenes de electricidad, sino por anticiparse al crecimiento de la demanda y ampliar las fuentes de generación para sostener el desarrollo económico del país sin comprometer la confiabilidad del suministro.
Fuente: Última Hora























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