Joshua Duerksen tuvo en Monza, Templo de la Velocidad, el fin de semana que hasta ahora le faltaba en la Fórmula 2. El piloto paraguayo ganó las dos carreras y consiguió, por primera vez desde su llegada a la categoría en 2024, un doble triunfo que ya forma parte de la historia del automovilismo de su país.
Después de imponerse el sábado en la carrera sprint, Duerksen volvió a subir a lo más alto del podio este domingo. Y lo hizo en una competencia que empezó a definirse desde las primeras vueltas, con una apuesta estratégica de Invicta Racing que terminó siendo determinante.
El paraguayo tuvo una largada impecable y logró mantenerse por delante de su compañero de equipo, Gabriel Câmara. Durante los primeros giros, ambos intercambiaron posiciones en una pelea cerrada, hasta que Invicta tomó una decisión que cambió el rumbo de la carrera: en la séptima vuelta llamó a Duerksen a boxes.
El ingreso fue temprano y arriesgado. Duerksen dejó los neumáticos superblandos y cayó hasta el puesto 22, pero la estrategia tenía una lógica: tarde o temprano, sus principales rivales también tendrían que detenerse.
Câmara entró a boxes un giro después. Y allí terminó de tomar forma la victoria del paraguayo. Duerksen regresó a pista apenas por delante de su compañero y, una vez que los neumáticos alcanzaron temperatura, consiguió superar nuevamente al brasileño.
Desde entonces, la carrera pasó a ser una cuestión de administrar la ventaja. Duerksen llegó a construir una diferencia de alrededor de dos segundos, hasta que un incidente de Colton Herta en Ascari obligó a neutralizar la prueba con el auto de seguridad.
La interrupción no cambió el desenlace. En el relanzamiento, Duerksen reaccionó mejor que Câmara y volvió a tomar distancia. Noel León, de Campos Racing, apareció como el único capaz de mantenerse relativamente cerca de los dos pilotos de Invicta, aunque nunca tuvo una oportunidad real de pelear por la victoria. Terminó tercero.
Câmara intentó hasta el final, pero esta vez Duerksen no dejó espacios. El paraguayo completó así su actuación más contundente en la Fórmula 2: dos carreras, dos victorias y dos veces el himno de Paraguay en Monza.
La celebración, incluso, tuvo un capítulo inesperado. En la vuelta de honor, el monoplaza de Duerksen sufrió un desperfecto y quedó detenido, mientras comenzaba a salir fuego de la zona trasera. El piloto no pudo llegar conduciendo hasta el cartel que señalaba el número 1, pero eso no le impidió festejar.
Tras bajar del auto médico, se sentó junto al número y simuló estar nuevamente al volante. Una postal que resumió el estado de ánimo del paraguayo después de un fin de semana inolvidable.
La pelea por el campeonato
El resultado también tuvo consecuencias importantes en la lucha por el título. Nikola Tsolov terminó séptimo y cedió terreno, mientras que Câmara, segundo en Monza, sumó los puntos necesarios para mantenerse entre los protagonistas de la clasificación.
El fin de semana italiano dejó a Duerksen no solo como el gran ganador de Monza, sino también con un envión decisivo para lo que resta de la temporada.
Fuente: Relato de la Fórmula 2





















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