El incidente ocurrió en una de las salas de alojamiento conjunto del Servicio de Obstetricia, ubicadas en el segundo piso del centro hospitalario. Al percatarse del desprendimiento de los escombros y la mampostería, la madre reaccionó de manera inmediata cubriendo la humanidad de su hijo recién nacido, evitando así que el lactante sufriera impacto alguno. A raíz del golpe de los materiales, la mujer presentó excoriaciones y contusiones leves en el hombro y brazo izquierdo, por lo que fue asistida en el acto por el equipo médico de guardia y reubicada junto a su bebé en un sector seguro.
Como medida preventiva para resguardar la integridad de los demás internados, la dirección del nosocomio dispuso la evacuación total de los pacientes que ocupaban la sala afectada hacia otras dependencias del área de Maternidad. La maniobra permitió despejar el perímetro para que el personal de mantenimiento proceda a la inspección de la estructura colapsada y evaluar el estado de los techos en los sectores adyacentes del bloque sanitario.
Respecto al origen del percance, el director del Hospital Central, Dr. Osvaldo Alvarenga Princigalli, explicó de manera preliminar que el desprendimiento del cielo raso habría sido desencadenado por las vibraciones y el continuo golpe de herramientas de trabajo provenientes del tercer piso, donde se vienen ejecutando obras de refacción. No obstante, las autoridades de la previsional informaron el inicio de una investigación técnica exhaustiva sobre las firmas contratistas a fin de deslindar responsabilidades y revisar las condiciones de seguridad en las zonas de obra.
Por su parte, el Sindicato Auténtico de Defensa del IPS (Sinadips) emitió una enérgica protesta ante lo sucedido, sosteniendo que la previsional arrastra deficiencias de infraestructura que ya habían sido notificadas a la administración con noventa días de antelación. Según los representantes gremiales, los reclamos previos abarcaban constantes filtraciones de agua y riesgos en el sistema eléctrico del bloque, por lo que exigieron garantías efectivas para la seguridad operativa tanto del personal de blanco como de los asegurados que acuden al complejo central.
Tras la contención de la emergencia, los equipos de arquitectura de la institución iniciaron los peritajes en la losa dañada para determinar el alcance de las refacciones necesarias antes de habilitar nuevamente la sala de alojamiento. Mientras tanto, los servicios del área de Obstetricia se reorganizan en bloques alternativos para no interrumpir la atención médica de las embarazadas y los recién nacidos que ingresan al centro asistencial.






















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