Pese a las variaciones registradas en el tipo de cambio y el incremento de los costos vinculados al combustible y al transporte, los precios en los supermercados del país se mantienen estables, según explicó Gustavo Lezcano, presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (CAPASU), en entrevista con Economía A 1000.
Lezcano señaló que, por el momento, no se observa un aumento generalizado de los productos. Explicó que la depreciación del dólar a nivel internacional y el comportamiento de las monedas generan efectos tanto en las exportaciones como en los productos importados. A esto se suma el incremento de los costos de flete, particularmente para las mercaderías provenientes de mercados extrazona.
«Los aumentos no estamos teniendo. El dólar, por ejemplo, se depreció en el mundo y se apreciaron todas las monedas», explicó el titular de la CAPASU.
Agregó que, en el caso de los productos provenientes de mercados como China, el costo del transporte marítimo registró una suba de alrededor del 20%.
Sin embargo, sostuvo que estos factores todavía no se tradujeron en un incremento significativo de los precios al consumidor. Según Lezcano, la fuerte competencia entre las marcas y los comercios también funciona como un freno para posibles ajustes.
Respecto al precio de los combustibles, Lezcano explicó que su impacto sobre los productos no es inmediato, ya que los supermercados funcionan como un eslabón entre los consumidores y los proveedores, sean estos importadores o productores locales.
En ese sentido, indicó que los supermercados reciben un costo determinado por parte de sus proveedores y trabajan sobre márgenes previamente establecidos para cada categoría de productos. Por ello, un eventual incremento del combustible podría trasladarse primero a los costos logísticos de las empresas proveedoras.
«Si el proveedor tiene el costo de flete o el costo de traslado de sus productos hasta nuestros locales, a medida que le va aumentando ese costo de combustible, tendrá que analizar cómo impacta en su estructura de costos», explicó Lezcano.
Además, mencionó que la decisión final de trasladar o no ese incremento al precio dependerá de cada empresa y de las condiciones del mercado.
Lezcano remarcó que actualmente existe una fuerte cautela entre los actores del sector, debido a que un aumento de precios puede significar una pérdida de competitividad frente a otras marcas.
En cuanto a la participación de los productos importados dentro de la oferta de los supermercados, Lezcano estimó que representan aproximadamente el 35% del total.
El titular de la CAPASU explicó que buena parte de la canasta está compuesta por productos de origen nacional. Entre ellos mencionó los lácteos, que son prácticamente de producción local, los embutidos, los panificados, además de frutas y verduras.
También señaló que productos como arroz, fideos y aceite tienen una importante participación de producción nacional, aunque existen algunas excepciones y componentes importados.
En cambio, la dependencia de productos del exterior es mayor en determinadas categorías. Según Lezcano, las galletitas presentan una mayor presencia de productos importados, mientras que en artículos de limpieza existe una mayor participación nacional, aunque algunas marcas líderes son importadas.
La mayor dependencia del mercado externo se concentra, de acuerdo con el presidente de la CAPASU, en los productos de cuidado personal, donde estimó que alrededor del 90% corresponde a productos importados.





















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