Este 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Rabia, una fecha impulsada a nivel internacional desde el año 2007 para homenajear a Louis Pasteur —pionero de la vacuna antirrábica— y concienciar sobre la importancia de eliminar esta enfermedad zoonótica totalmente prevenible. En Paraguay, donde la conmemoración lleva la denominación en guaraní de Pochyeterei Ára Yvórape, la campaña 2026 se enmarca bajo el lema “Más fuertes juntos”, promoviendo un trabajo articulado entre profesionales de la salud, veterinarios, líderes comunitarios y autoridades públicas.
Las acciones de control y prevención en el país son articuladas por el Programa Nacional de Control de Zoonosis y Centro Antirrábico Nacional. La institución ejecuta tareas continuas de vigilancia epidemiológica, diagnósticos de laboratorio, investigación, toma de muestras y control de focos, además de realizar el seguimiento clínico a personas que sufrieron incidentes de agresión por parte de animales domésticos o silvestres con potencial de transmitir el virus.
Los datos epidemiológicos oficiales de la Dirección General de Vigilancia de la Salud fundamentan la urgencia de profundizar estas medidas. Al cierre de la Semana Epidemiológica 37 del año 2026, el sistema de salud registró un acumulado de 11.008 exposiciones humanas al virus de la rabia en todo el territorio nacional, cifra que abarca mordeduras, arañazos y contactos de riesgo que requirieron la evaluación inmediata de los salubristas.
El trabajo preventivo abarca despliegues diarios de brigadas de vacunación y profesionales veterinarios que acuden a los barrios para inmunizar a perros y gatos, en el marco del enfoque global denominado “Una Salud”, que reconoce la estrecha interconexión entre la salud humana, animal y ambiental. Asimismo, las autoridades recuerdan que la tenencia responsable de mascotas —mediante su vacunación anual regular desde los tres meses de vida— constituye la principal barrera defensiva para cortar la cadena de transmisión de la rabia.
Desde las dependencias de salud pública reiteran a la población que, ante cualquier accidente por mordedura o arañazo de animal, es fundamental lavar la herida con abundante agua y jabón, e ir de forma inmediata al centro de salud más cercano. El tratamiento oportuno y la administración de la vacuna antirrábica humana salvan vidas y resultan vitales para consolidar el objetivo de un Paraguay libre de rabia.























Discussion about this post