La Junta Municipal de Asunción aprobó el jueves, en una sesión extraordinaria que duró menos de tres minutos y sin debate previo, el proyecto de Presupuesto 2027, por un total de G. 2,2 billones. El documento, impulsado por la administración saliente de Luis Bello (ANR-cartista), compromete la gestión de la intendenta electa, Soledad Núñez, quien asumirá el cargo el próximo 3 de noviembre.
La aprobación se produjo con 16 votos a favor y una abstención, luego de que la sesión ordinaria del miércoles fracasara por falta de cuórum. El presupuesto mantiene un elevado gasto salarial y reduce los recursos destinados a infraestructura, en medio de cuestionamientos sobre el manejo financiero de la comuna.
El plan contempla G. 792.986 millones para servicios personales, unos G. 1.300 millones más que en 2026. El monto representa cerca del 60% de la recaudación tributaria estimada para el próximo año, de G. 1,3 billones. En contrapartida, la partida para infraestructura se redujo en G. 4.843 millones, hasta quedar en G. 440.324 millones.
La Municipalidad cuenta con más de 8.500 funcionarios activos. Además, el presupuesto prevé G. 264.991 millones para el servicio de la deuda pública, de los cuales G. 252.342 millones corresponden a intereses de bonos. También incluye G. 174.634 millones provenientes de la proyectada venta de tierras en la Franja Costera.
El concejal Álvaro Grau (PPQ), quien se abstuvo de votar, cuestionó la omisión de las cuentas de saldos de bonos y advirtió que esta situación dificulta el seguimiento del dinero obtenido mediante endeudamiento. Recordó que esos recursos deben destinarse a las obras para las cuales fueron emitidos los bonos, pese a que varias siguen inconclusas o ni siquiera comenzaron.
Grau anunció que impulsará una auditoría cuando asuma Soledad Núñez, con el objetivo de revisar órdenes de pago, cheques y conciliaciones bancarias. También cuestionó el destino de más de G. 512.000 millones que, según denunció, fueron desviados durante la administración anterior.
Las cifras presupuestarias contrastan con la ejecución de 2025, cuando la comuna destinó G. 728.323 millones a salarios, equivalentes al 91% de lo presupuestado para ese rubro, mientras que la inversión en obras alcanzó apenas G. 41.603 millones, el 7,5% de lo previsto.
Por su parte, el concejal Humberto Blasco (PLRA) calificó el proyecto como una «copia de la mentira» del presupuesto de 2026 y denunció una crisis económica, financiera e institucional. También cuestionó las proyecciones de ingresos y el presunto manejo discrecional de las recaudaciones y de las bonificaciones salariales.
Grau, a su vez, advirtió que el municipio enfrenta una situación financiera crítica, con deudas a proveedores y un perjuicio estimado en US$ 9 millones por juicios perdidos. Según sostuvo, ese monto equivale al costo de obras importantes, como el desagüe pluvial de la avenida Molas López.
Fuente: ABC Color
























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