Un bebé de 10 meses fue sometido a una endoscopia digestiva alta en la Fundación Tesãi, donde el doctor Ángel Quiñónez logró extraer un clavo que había ingerido. Según los primeros reportes médicos, el procedimiento se realizó sin que se observaran lesiones internas.
La intervención se llevó a cabo con la colaboración de la Fundación Tesãi, luego de que inicialmente se gestionara la derivación del pequeño al Hospital Nacional Niños de Acosta Ñu, en espera de la disponibilidad de una cama.
Tras el procedimiento, el bebé quedó bajo observación médica en el Hospital Distrital de Hernandarias. Su evolución determinará si requiere alguna otra intervención.
La Fiscalía y la Defensoría de la Niñez también tomaron intervención para investigar las circunstancias en las que ocurrió el incidente.
El pequeño había ingresado el sábado a la sala de urgencias del Hospital Distrital de Hernandarias, debido a fuertes dolores abdominales y llanto persistente. Sus padres lo llevaron al centro asistencial al notar que no dejaba de llorar.
Durante la evaluación, la pediatra Rosa Giménez detectó que el bebé manifestaba dolor al ser palpado en el abdomen. Posteriormente, una radiografía confirmó la presencia de un objeto metálico en su organismo.
Ante la complejidad del caso, se gestionó inicialmente su traslado al Hospital Nacional Niños de Acosta Ñu, debido a que en Alto Paraná no se disponía de un centro asistencial con la capacidad para realizar el procedimiento requerido ni de camas de terapia intensiva para los cuidados posteriores.
Fuente: HPy Noticias/TN – Todo noticias
























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