La ciudad de Luque se convirtió en el epicentro de la diplomacia regional con la realización de la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, desarrollada en las instalaciones del Centro de Convenciones de la Conmebol. El encuentro de alto nivel estuvo liderado por el presidente paraguayo, Santiago Peña, en coincidencia con la culminación del mandato semestral de Paraguay al frente del bloque. La sesión plenaria sirvió de plataforma para que los mandatarios, cancilleres, misiones empresariales y delegaciones invitadas evaluaran los resultados del periodo e identificaran las metas estratégicas que guiarán la integración en la segunda mitad del año.
Durante el discurso de apertura, el presidente Peña ratificó de forma enérgica su vocación integradora. “Creo en el Mercosur. Creo en la integración”, manifestó el jefe de Estado, argumentando que el fortalecimiento del bloque internacional debe verse reflejado en resultados palpables que impacten de manera directa en la vida cotidiana de las personas, mediante la reducción de las asimetrías existentes, la ampliación de oportunidades de mercado y una optimización sustancial de la conectividad y movilidad dentro de la región geográfica.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, fue el encargado de defender el balance de gestión paraguaya ante el Consejo del Mercado Común. El informe oficial resaltó hitos económicos sin precedentes en las últimas dos décadas, encabezados por la finalización de las negociaciones del Acuerdo Mercosur–Unión Europea tras un cuarto de siglo de discusiones. A esto se sumó el lanzamiento formal de las negociaciones para un tratado de libre comercio con Japón, la eliminación del 60% de las barreras comerciales internas del bloque y la habilitación de infraestructura fronteriza estratégica, como el Puente de la Integración con su régimen de paso de mercaderías entre las ciudades de Presidente Franco y Foz de Iguazú.
La agenda semestral paraguaya implicó el despliegue de más de 360 reuniones de trabajo dedicadas a temas como controles migratorios, modernización aduanera y avances en la agenda digital mediante el reconocimiento de la autenticación electrónica. El plenario de la cumbre dio paso a las ponencias de los líderes políticos en un orden que abarcó a los representantes de Paraguay, Brasil, Uruguay, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador, Panamá, Alemania, Emiratos Árabes Unidos, Trinidad y Tobago, Uzbekistán, Perú y Colombia, mientras que la delegación de la India estuvo presente en la sesión en calidad de asistente sin hacer uso de la palabra.
El cierre del evento protocolar estuvo marcado por la adopción formal de los Comunicados Conjuntos y las Declaraciones Especiales, dando paso al traspaso oficial de la Presidencia Pro Témpore. El mandatario de la República Oriental del Uruguay, Yamandú Orsi, asumió la conducción semestral del organismo regional, dirigiendo un mensaje a sus pares en el que delineó las directrices y prioridades que marcarán el rumbo logístico y político del Mercosur durante los próximos seis meses de gestión uruguaya.






















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