El comandante de la Policía Nacional, comisario general César Silguero, calificó como «negligente» el procedimiento policial que derivó en la muerte de un joven de 22 años durante una persecución registrada en la madrugada del domingo en el distrito de Alberdi, departamento de Ñeembucú.
La víctima fue identificada como Federick Nahuel Cáceres Sosa, quien recibió impactos de bala luego de que agentes de la División de Apoyo Táctico (TIGRE 120) abrieran fuego contra el vehículo que conducía sobre la Ruta PY19.
En entrevista con Radio 1000, Silguero explicó que el operativo se desarrollaba en el marco de una investigación iniciada tras un asalto ocurrido el pasado 8 de julio en Alberdi, en el que un comerciante fue víctima de un robo. Según indicó, las pesquisas permitieron identificar a siete presuntos integrantes del grupo criminal involucrado, por lo que la Dirección de Policía de Ñeembucú dispuso controles permanentes de personas y vehículos en la zona.
El comandante recordó que el 10 de julio integrantes de esa organización intentaron abandonar la ciudad a bordo de una ambulancia alquilada. Durante un control policial fueron detenidos dos sospechosos y, en otro procedimiento relacionado, un presunto integrante del grupo murió en un enfrentamiento con agentes.
Respecto al caso de Cáceres Sosa, señaló que, de acuerdo con el reporte preliminar, el conductor no se detuvo en una barrera policial y escapó del lugar, lo que dio inicio a una persecución durante la cual los uniformados efectuaron disparos que finalmente lo hirieron de muerte.
No obstante, Silguero afirmó que, tras las primeras verificaciones, no se hallaron armas ni otros elementos ilícitos en el vehículo del joven, por lo que consideró que el procedimiento presenta indicios de negligencia.
«Estamos hablando, para nosotros, de un procedimiento negligente, porque no se encontró armas ni ningún elemento en el vehículo de esta persona que se intentó identificar», expresó.
El comandante informó además que se trasladó hasta Alberdi junto con el director de Prevención de la Policía Nacional para reunirse con la directora de Policía de Ñeembucú y con el fiscal de la causa, poniendo a la institución a disposición de la investigación.
Como medida preventiva, ocho agentes policiales que participaron del procedimiento quedaron con orden de detención mientras el Ministerio Público realiza las pericias correspondientes para determinar cuál de ellos efectuó el disparo que provocó la muerte de Cáceres Sosa.






















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