La crisis migratoria en Ceuta continúa dejando un saldo dramático varios días después del ingreso masivo de personas desde Marruecos. Mientras avanzan las tareas de búsqueda y recuperación de víctimas, el Gobierno marroquí ofreció por primera vez una explicación oficial sobre lo ocurrido.
Según el Ministerio del Interior de Marruecos, alrededor de 40.000 personas cruzaron hacia la ciudad autónoma española durante la jornada de mayor presión migratoria. Las autoridades atribuyeron el éxodo a la difusión de información falsa en redes sociales y a la acción de redes de tráfico de personas que operan en la zona fronteriza.
En paralelo, los equipos de rescate mantienen la búsqueda de desaparecidos en el mar. El balance provisional asciende a 88 fallecidos, una cifra que obligó a habilitar el antiguo hospital militar de Ceuta como morgue debido a la falta de capacidad en las instalaciones habituales.
Las labores de rastreo continúan mientras decenas de familias siguen esperando noticias de sus seres queridos. La acumulación de cuerpos también llevó a acelerar algunos entierros. «El depósito no tiene capacidad para albergar a tantas personas», explicó uno de los responsables de los servicios funerarios, mientras otro trabajador confirmó que ya se realizaron varias inhumaciones.
La incertidumbre también golpea a quienes aún buscan a familiares desaparecidos. «No encuentro a mi sobrino», expresó uno de los afectados, mientras otras familias denunciaron que todavía desconocen el paradero de menores que lograron cruzar la frontera durante las horas más críticas de la emergencia.
Del lado marroquí, las autoridades informaron además de once fallecidos relacionados con la crisis migratoria. Aunque una parte importante de los migrantes ya regresó a Marruecos, la situación sigue siendo compleja en Ceuta.
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) permanece colapsado. Diseñado para albergar poco más de 500 personas, actualmente supera ampliamente esa capacidad, dejando a cientos de migrantes a la espera de acceder a alimentos, agua y un lugar donde pasar la noche.
En la ciudad continúa desplegado un amplio operativo integrado por efectivos de la Policía Nacional, la Guardia Civil, el Ejército y la Policía Local, con el objetivo de garantizar la seguridad y coordinar el retorno de quienes permanecen en territorio español.
Mientras algunos migrantes aceptan regresar a Marruecos, otros aseguran que prefieren permanecer en Ceuta pese a las precarias condiciones. «Aquí no hay comida, no hay dónde dormir ni atención médica», relató uno de los jóvenes que consiguió cruzar.
Al otro lado de la frontera, la angustia de miles de familias se refleja en las redes sociales, que pasaron de difundir mensajes que alentaban el cruce a convertirse en un canal para intentar localizar a los desaparecidos. Fotografías, nombres y pedidos de ayuda se multiplican con la esperanza de obtener información sobre quienes aún no han sido encontrados.
Ante esta situación, las autoridades solicitaron a los familiares que denuncien cualquier desaparición para facilitar la identificación de las víctimas recuperadas, mientras Ceuta intenta retomar gradualmente la normalidad tras una de las crisis migratorias más graves de su historia reciente.
Fuente: AP News























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