Eleuterio Espinoza Borba, de 54 años, fue encontrado muerto el jueves en una zona boscosa de la Colonia Virgen de Caacupé (204), distrito de Zanja Pytã, departamento de Amambay. El hombre se encontraba desaparecido desde el pasado 24 de agosto.
De acuerdo con los datos recabados, Espinoza Borba había salido de su vivienda con la intención de buscar señal para su teléfono celular, pero ya no regresó. Al día siguiente, su concubina, Cristina Mendoza Medina, denunció su desaparición ante las autoridades.
Tras varios días de búsqueda, agentes policiales localizaron el cuerpo entre la maleza, debajo de un árbol de mango y en una zona prácticamente despoblada. El cadáver estaba envuelto en una carpa de color negro, cuyos extremos se encontraban asegurados con cinta de embalaje.
El comisario principal Sergio Sosa, jefe de Prevención y Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional en Amambay, confirmó que el cuerpo fue hallado luego de aproximadamente tres días de búsqueda.
“Fue encontrado en un lugar descampado, desolado prácticamente también, debajo de una planta de mango, donde anteriormente, por lo que se nota, se estaba plantando chía”, explicó el jefe policial.
Debido al avanzado estado de descomposición, intervinieron un médico forense y personal de Criminalística para realizar las inspecciones correspondientes y confirmar la identidad de la víctima.
El examen forense determinó que Espinoza Borba presentaba varias heridas producidas presumiblemente con un arma blanca, entre ellas una especialmente localizada en el pecho.
Durante la inspección del lugar también se encontraron un guante de látex dentro de la carpa y la vaina de un machetillo que la víctima llevaba sujeta a la cintura. Sin embargo, el arma no fue localizada.
“Estaba ya con un avanzado estado de descomposición, pero el médico forense pudo determinar que recibió varias puñaladas, una especialmente en el pecho”, señaló Sosa.
El jefe policial indicó que los familiares proporcionaron pocos datos sobre la víctima y que únicamente señalaron que se dedicaba a la agricultura en la zona.
Asimismo, destacó que las características del lugar donde fue encontrado el cuerpo llaman la atención debido a que se trata de un sector alejado y con pocas viviendas en las inmediaciones.
Respecto al posible trasfondo del crimen, Sosa evitó adelantar hipótesis y señaló que no corresponde atribuir todavía una causa determinada al asesinato.
“No queremos apresurarnos en decir que esto podría tener tal o cual trasfondo, pero una vez que se realicen las investigaciones correspondientes podremos determinar qué fue lo que ocurrió”, manifestó.
El caso quedó a cargo de los investigadores, quienes deberán determinar las circunstancias del homicidio, identificar al o los responsables y establecer el posible móvil del crimen.























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