Durante su alocución con los medios, Lilian Samaniego argumentó que el conflicto con el personal de blanco pudo haberse evitado a tiempo, dado que los sindicatos venían anunciando sus medidas de protesta desde meses atrás en reclamo de mejoras reales. Samaniego contrapuso el argumento oficial de la escasez de recursos financieros con la posterior aparición de fondos, señalando que la afectación a los pacientes de escasos recursos en los centros asistenciales responde fundamentalmente a una falta de voluntad política y de gestión oportuna.
En lo que respecta a las cifras del sector, la senadora detalló que del presupuesto total asignado a la cartera sanitaria, una porción significativa está comprometida con las deudas acumuladas frente al sector farmacéutico. Asimismo, cuestionó que la proyección para la compra de insumos y fármacos del próximo periodo pretenda financiarse a través de la emisión de bonos soberanos, esquema que comparó con el endeudamiento registrado durante la emergencia sanitaria de la pandemia.
El punto central de su reclamo se enfocó en el nivel de ejecución presupuestaria del ítem destinado a productos médicos. Según los datos expuestos por la parlamentaria, tanto en el ejercicio 2025 como en lo que va del año 2026, el Ministerio de Salud ejecutó únicamente alrededor del 50% del presupuesto asignado para medicamentos e insumos. En ese sentido, sugirió que la baja ejecución refleja la falta de desembolsos oportunos por parte del Ministerio de Economía, al tiempo de exigir explicaciones claras sobre el destino de los recursos utilizados frente a las constantes denuncias de desabastecimiento en los hospitales.
Las expresiones de la congresista se suman al debate parlamentario sobre la asignación y fiscalización de los recursos públicos destinados a la red sanitaria nacional.





















Discussion about this post