El comisario general César Silguero asumió como comandante interino de la Policía Nacional y calificó su designación como “una distinción importante” y, al mismo tiempo, un desafío que implica alta responsabilidad.
El jefe policial reconoció que la seguridad ciudadana es uno de los temas más sensibles para la población. “La gente quiere trabajar con tranquilidad y sin inconvenientes, y esa responsabilidad recae en gran medida en la Policía Nacional”, afirmó.
Silguero aseguró que su gestión se centrará en el fortalecimiento institucional y en el trabajo coordinado con otras entidades del sistema de seguridad y justicia, como el Ministerio Público, el Poder Judicial y el Ministerio de Justicia, además de autoridades locales y líderes comunitarios.
Asimismo, destacó la importancia de consolidar el plan estratégico de la institución, con énfasis en el bienestar policial y en una gestión eficiente que permita cumplir con la misión de garantizar la seguridad.
El nuevo comandante también subrayó la necesidad de reforzar las alianzas estratégicas para combatir el crimen organizado, tanto a nivel nacional como transnacional, así como otras amenazas como el terrorismo.
Finalmente, remarcó que uno de los principales objetivos será fortalecer la seguridad ciudadana mediante un trabajo conjunto con la comunidad y las organizaciones sociales.
























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