El Tribunal de Apelación en lo Penal, Segunda Sala Especializada, confirmó de manera unánime la sentencia contra una estructura criminal dedicada al tráfico y procesamiento de drogas, que operaba en el Departamento Central y fue investigada entre 2019 y 2022.
De acuerdo con el expediente, la organización estaba liderada por Francisco Javier Portillo Centurión, alias “Chino”, quien utilizaba un lavadero de autos en San Lorenzo como fachada para el acopio y distribución de estupefacientes.
La investigación fiscal determinó que la red no solo comercializaba cocaína, sino también drogas sintéticas como MDMA y éxtasis. Uno de los puntos clave de la operación era una vivienda en Villa Elisa, donde funcionaba un laboratorio clandestino de “mixtura”, en el que la droga era combinada con precursores químicos para aumentar su volumen.
Según los antecedentes, en este sitio operaban Lucio René Portillo Centurión y el técnico Adán Cristaldo Balbuena. Para identificar los cargamentos, el grupo utilizaba sellos con logotipos de marcas reconocidas.
Asimismo, se comprobó que Nicolás Vázquez Cano y Jorge Ovelar Ríos estaban a cargo de la logística, trasladando las sustancias desde zonas fronterizas hasta los centros de procesamiento.
El fallo también señala que el líder de la organización habría utilizado dinero del narcotráfico para adquirir vehículos y propiedades, registrándolos a nombre de terceros con el objetivo de ocultar su origen ilícito.
El Tribunal de Apelación, integrado por los magistrados Mario Camilo Torres, Paublino Escobar y Arnulfo Arias, rechazó los recursos presentados por la defensa, que cuestionaban la legalidad de las interceptaciones telefónicas y solicitaban la reducción de las penas.
Los jueces concluyeron que el Tribunal de Sentencia realizó una correcta valoración de las pruebas, ratificando así las condenas impuestas, que alcanzan hasta 20 años de prisión por los delitos de tráfico de drogas y asociación criminal.
























Discussion about this post