El mercado internacional de la soja atraviesa un escenario marcado por una elevada producción en Sudamérica, especialmente en Brasil, Argentina y Paraguay, situación que genera una importante sobreoferta regional y presiona sobre las cotizaciones internacionales. Sin embargo, el crecimiento de la demanda vinculada a los biocombustibles y la firme participación de China continúan aportando sostén al mercado.
Así lo señaló a «Economía A 1000», Carlos Sanabria, consultor de riesgo de StoneX, al analizar el panorama agrícola y comercial de la oleaginosa en la región.
Según explicó, Brasil continúa consolidándose como el principal productor sudamericano, con una cosecha estimada en torno a 182 millones de toneladas, cifra considerada récord para el país vecino. En paralelo, Argentina avanza con ritmo favorable en la recolección de la campaña, alcanzando cerca del 33% del área cosechada y mostrando buenos niveles de rendimiento.
Paraguay también se suma al escenario de alta oferta regional, con perspectivas de producción récord, impulsadas por condiciones climáticas favorables y un desempeño positivo de los cultivos.
«A nivel regional estamos con una sobreoferta bastante importante de lo que es soja en el mundo», sostuvo Sanabria, al advertir sobre el impacto que este volumen podría tener en la dinámica de precios internacionales.
En el caso de Estados Unidos, el especialista indicó que ya comenzó la nueva campaña agrícola 2027. Recordó además que el ciclo anterior dejó una producción muy sólida, aunque con un saldo ajustado que llegó a tensionar a los mercados internacionales durante parte del año pasado.
Respecto a la demanda global, Sanabria destacó el comportamiento estable de China, principal comprador mundial de soja. De acuerdo con el análisis, el gigante asiático mantiene un nivel de consumo relativamente constante, que oscila entre 108 y 122 millones de toneladas anuales.
Uno de los factores que hoy genera expectativas positivas para el complejo sojero es el avance de la industrialización vinculada a los biocombustibles. Estados Unidos continúa liderando el uso de aceite vegetal para este segmento energético, aunque Brasil también podría ampliar su participación.
«Al sumarse otros países, eso estaría siendo un mayor consumo, sobre todo de aceite de soja, que tiene un nivel que está escalando aún más con la guerra», explicó el analista, en referencia al contexto geopolítico internacional y su impacto sobre el mercado energético.
Sanabria agregó que el petróleo viene funcionando como uno de los principales motores de recuperación de precios en el mercado agrícola.
«Hubo un crecimiento en la suba de precio bastante interesante que es impulsada por el petróleo; le sigue el aceite de soja. La soja está mostrando hoy niveles muy interesantes en un periodo de comienzo de año», afirmó Sanabria.
El contexto actual refleja así un delicado equilibrio entre una oferta récord sudamericana y una demanda global que continúa firme, especialmente desde el sector energético, elemento que podría ser determinante para la evolución de los precios en los próximos meses.






















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