Almir de Brum, un joven agricultor de 31 años, permanece desaparecido desde el pasado 21 de febrero, fecha en que fue secuestrado mientras trabajaba en su chacra en la zona de Curuguaty, departamento de Canindeyú.
A dos meses del hecho, su familia asegura no haber recibido ningún tipo de comunicación ni prueba de vida, lo que incrementa la angustia y la incertidumbre sobre su paradero.
El caso mantiene en alerta a la comunidad de Yerutí, donde vecinos y allegados expresan creciente preocupación y exigen respuestas a las autoridades. En medio del silencio, los familiares del joven apelan a los captores para que brinden al menos una señal que confirme que se encuentra con vida y permita abrir un canal de diálogo.
Hasta el momento, no se han reportado avances significativos en la investigación del caso.
Fuente: Aguaray Press






















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