Un adolescente de 16 años con discapacidad cognitiva habría sido víctima de una violenta agresión por parte de un compañero dentro del Centro Educativo Departamental Municipal de Ñemby “Prof. María Luisa Gómez de Franco”. La familia denuncia que las autoridades minimizaron inicialmente lo ocurrido y que no activaron el protocolo correspondiente del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
La víctima presenta diagnóstico de epilepsia, retraso motor e intelectual, además de una discapacidad del 79%, según relató su madre, María Martínez, en entrevista con el canal GEN.
“Le rompieron la nariz, la boca y tiene golpes por todo el cuerpo. Fue brutal lo que le hicieron a mi hijo”, expresó.
El hecho ocurrió el pasado martes dentro del salón de clases, presuntamente sin presencia de docentes. Según la madre, cuando acudió a retirar a su hijo, la directora del colegio le indicó que se trató de “un juego de niños”.
“Me dijo que se estaban tirando tapitas y botellitas”, comentó.
Horas después, la mujer recibió un video donde observó cómo el adolescente era golpeado violentamente por otro estudiante. Al revisar a su hijo, constató lesiones en el rostro y otras partes del cuerpo.
La familia sostiene además que el joven ya venía siendo víctima de constantes burlas y hostigamientos dentro de la institución.
“Siempre se burlaban de cómo caminaba, le decían que era gay, que era puto. Él lloraba muchísimo por eso”, denunció la madre.
Según su relato, el estudiante señalado como agresor era quien más frecuentemente acosaba al adolescente. “Él me abrazaba y lloraba diciéndome: ‘Yo no soy así, mamá’”, recordó.
Por su parte, María Isabel Martínez, hermana y responsable legal del menor, presentó una denuncia formal por acoso, discriminación y violencia escolar. En el documento señala que el adolescente posee “una capacidad cognitiva equivalente a la de un niño de aproximadamente 7 años”, condición que lo convierte en una persona especialmente vulnerable.
La denuncia también refiere que las situaciones de discriminación ya habían sido comunicadas previamente a las autoridades educativas.
“No se activó el protocolo correspondiente porque según la directora no hacía falta”, sostiene el escrito.
Asimismo, la familia cuestionó otra supuesta expresión de la directora, quien habría insinuado que el adolescente “no pertenecía” a la institución por tratarse de un colegio técnico.
Tras el episodio, la madre aseguró que el estado emocional de su hijo empeoró considerablemente.
“No quiere salir, no quiere ir al colegio. Antes le encantaba andar en bicicleta y ahora solo quiere quedarse encerrado en la cama”, lamentó.
Desde el canal GEN informaron que contactaron con la directora María Maciel, quien manifestó que aguardaría conversar con su representante legal antes de brindar declaraciones públicas. Según su versión, el protocolo sí habría sido activado posteriormente, una vez que tuvo acceso al video de la agresión.
La familia afirma que llevará el caso hasta las últimas consecuencias y exige garantías de protección e inclusión para estudiantes con discapacidad dentro del sistema educativo.






















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