El Gobierno de la República del Paraguay, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitió un comunicado este domingo para condenar «enérgicamente» el ataque perpetrado con vehículos aéreos no tripulados contra la planta nuclear de Barakah, ubicada en los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
Por medio de sus canales oficiales, el Estado paraguayo expresó su plena solidaridad con el pueblo y el gobierno emiratí, al tiempo de reiterar la necesidad crítica de proteger la infraestructura energética y nuclear, promoviendo la estabilidad regional a través del diálogo y el respeto irrestricto al derecho internacional.
El pronunciamiento de la Cancillería paraguaya se dio tras el reporte oficial del Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos, que informó haber hecho frente a tres drones de origen desconocido que ingresaron de forma ilegal a su espacio aéreo. Si bien las fuerzas de seguridad lograron interceptar dos de los artefactos, un tercero impactó directamente contra un generador eléctrico.
La Oficina de Medios de Abu Dabi detalló que el impacto desató un incendio fuera del perímetro interior de las instalaciones en la región meridional de Al Dhafra, el cual fue controlado rápidamente por las cuadrillas de emergencia sin registrar problemas de seguridad en los reactores principales.
Este atentado se enmarca en la severa crisis geopolítica que atraviesa la zona del golfo Pérsico tras el estallido de la guerra en Oriente Medio el pasado 28 de febrero. En respuesta al conflicto, la administración de Irán inició una serie de ataques de represalia dirigidos tanto hacia Israel como contra los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), bloque que además de Emiratos integran Arabia Saudí, Catar, Baréin, Kuwait y Omán. A la par de los bombardeos, Teherán mantiene bloqueado el estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para la exportación de los recursos petroleros de la región.
Dentro de esta escalada de violencia, los análisis internacionales apuntan a que los Emiratos Árabes Unidos se han convertido en el territorio más castigado por las ofensivas de Irán, elevando las tensiones bilaterales a niveles sin precedentes. Ante este escenario de alta vulnerabilidad global, el pronunciamiento del Estado paraguayo busca sumar el respaldo institucional de la región sudamericana a la exigencia de salvaguardar las plantas de energía atómica, cuyo compromiso de neutralidad internacional está amparado bajo los convenios multilaterales de seguridad.























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