El exarquero y capitán de la Albirroja José Luis Chilavert, durante una entrevista a Telefuturo habló de la dura derrota de Paraguay por 4 a 1 en su estreno en el Mundial 2026 y que desató una fuerte polémica.
Fiel a su estilo frontal y sin concesiones, Chilavert aseguró que el principal responsable del flojo inicio paraguayo es el propio seleccionador Gustavo Alfaro. «El responsable es 100% Alfaro», sostuvo al analizar el desempeño del equipo en la Copa del Mundo.
El excapitán albirrojo también habló de «miedo escénico» para explicar la actuación del conjunto nacional en el debut y consideró que el equipo no estuvo a la altura de la exigencia de una competencia de semejante magnitud.
Chilavert fue más allá y criticó la preparación previa al Mundial. En ese sentido, hizo referencia al partido despedida frente a Nicaragua, una selección de menor jerarquía, y dejó una frase que rápidamente generó repercusión.
«Al pueblo paraguayo le gusta que le engañen. Nosotros nos despedimos de Nicaragua y entonces, la gente cree que hacerle 4-5 goles a Nicaragua ya éramos campeones del mundo. El ejemplo patético que nos pasó es simple: nos fuimos a enfrentarnos a aviones de guerra y nosotros llegamos en Super Tucano. Por ejemplo, el chico Gómez, llorando en la conferencia de prensa te da que emocionalmente estaba mal. Él pensando que el Mundial es fácil, pero no es fácil. Yo veo hoy a Paraguay muy limitado», disparó el ex arquero, en alusión a la expectativa generada antes del torneo y a la diferencia entre la realidad mostrada en el Mundial y la imagen que había dejado el equipo en los amistosos previos.
Además, Chilavert recordó que Paraguay obtuvo la clasificación al Mundial ocupando el sexto puesto entre los diez seleccionados sudamericanos y sugirió que ese rendimiento ya anticipaba las dificultades que podía atravesar el equipo en la máxima cita del fútbol.
«Hay un miedo escénico, no es lo mismo jugar una eliminatorias en tu casa o ir a enfrentar a estos fenómenos. Estados Unidos hace mucho tiempo que viene progresando, cosa que en Paraguay involucionamos. Todos los técnicos que vinieron, anterior a Alfaro, jugaban y elegían el sistema que ellos querían implementar y nosotros hemos perdido nuestra identidad. Alfaro, lo único que hace es hablar bien porque el presidente Santiago Peña le regala el sable del Mariscal López, entonces, le quiere tocar la fibra íntima, pero hoy con la garra, con el sable, no se gana es trabajo. Acá el culpable es el técnico», sentenció.
























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