Maximiano Barreto, padre de Néstor Adrián Barreto, paraguayo de 21 años que habría fallecido en Ucrania, elevó un pedido desesperado al Ministerio de Relaciones Exteriores para que intervenga de manera urgente ante el gobierno de ese país con el fin de verificar formalmente el fallecimiento de su hijo y activar los mecanismos de repatriación de sus restos mortales.
A través de una nota formal dirigida al canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, el padre del joven solicitó asistencia consular, gestiones de repatriación y la obtención de la documentación oficial correspondiente. La familia argumentó que, hasta la fecha, no ha recibido ningún tipo de comunicación formal, legal o institucional por parte de organismos militares, consulares o gubernamentales de Ucrania que certifiquen el deceso, las circunstancias del hecho o la ubicación actual del cuerpo.
De acuerdo con el relato de los familiares, Néstor Adrián Barreto migró de Paraguay a España el pasado 25 de febrero con el anhelo de acceder a mejores oportunidades económicas para ayudar a su entorno. En el país europeo se instaló con su hermano y empezó a trabajar en labores agrícolas vinculadas a la poda de parral. Sin embargo, semanas después, el joven comunicó la determinación de trasladarse a Ucrania para incorporarse a una unidad militar especializada.
A pesar de las insistencias y los intentos de persuasión de su madre y hermano para que desistiera debido a los altísimos riesgos de la guerra, el joven argumentó que no participaría de operaciones de combate directo en el frente. Según las condiciones que le habrían ofrecido, sus tareas estarían limitadas exclusivamente al control, monitoreo y operación de drones. El compatriota salió de España el 22 de abril e ingresó a las filas militares ucranianas alrededor del 25 de abril.
Don Maximiano Barreto indicó que la última conversación que mantuvo con su hijo se registró el pasado 14 de junio. Posteriormente, la familia recibió informaciones extraoficiales que daban cuenta de que el joven de 21 años habría perdido la vida el 25 de junio a raíz de un ataque perpetrado con un dron.
Ante la incertidumbre y tras pasar más de ocho días sin respuestas institucionales, el padre lamentó el silencio de los canales estatales y pidió encarecidamente que el Gobierno paraguayo insista por las vías diplomáticas pertinentes, recurriendo si fuera necesario al apoyo de la Embajada de Alemania concurrente ante Ucrania. «Lo único que pido al Gobierno es que insista para repatriar el cuerpo de mi hijo (…) para darle cristiana sepultura. Ese es mi pedido como papá», expresó conmocionado el ciudadano sampedrano.





















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