La memoria del célebre creador de la mística de Tañarandy quedará inmortalizada en el plano vial de la capital del país. El intendente de Asunción, Luis Bello, encabezará este viernes el acto de habilitación oficial de la calle «Koki Ruiz», una iniciativa que busca rendir un justo reconocimiento a quien en vida fuera uno de los mayores exponentes del arte y de la identidad nacional. «Es un privilegio, como intendente de la capital, rendir homenaje a un artista tan querido como Koki Ruiz, dando su nombre a una calle de Asunción», manifestó con orgullo el jefe comunal capitalino.
La arteria seleccionada para portar el nombre del artista es la calle colectora paralela a la avenida Madame Lynch, la cual se inicia en las inmediaciones del viaducto de la avenida Santa Teresa y se extiende de forma lineal hasta unas cuadras antes del Superviaducto de Madame Lynch y Aviadores del Chaco. Precisamente, el punto de encuentro para el acto oficial de descubrimiento de placa y habilitación de la chapa nomencladora se fijó al costado del mencionado viaducto de Santa Teresa, sitio donde arranca la vía.
La designación de la calle se concretó a través de una ordenanza aprobada por la Junta Municipal de Asunción y promulgada por el Ejecutivo comunal, dando respuesta favorable a una solicitud formal presentada el 17 de septiembre de 2025 por la comunidad ignaciana. El pedido fue canalizado de forma activa por el Centro de Ignacianos Residentes en Asunción, cuyos miembros e invitados especiales —junto a concejales capitalinos, allegados del artista y autoridades de la ciudad de San Ignacio Guazú— participarán del acto de inauguración.
Dentro de los fundamentos de la ordenanza municipal, se resalta la destacada trayectoria de Ruiz, cuyas obras pictóricas individuales retrataron con una sensibilidad única las escenas cotidianas y tradicionales de la vida en el interior del Paraguay, llegando a ser exhibidas con gran suceso en prestigiosas galerías nacionales e internacionales. Asimismo, la normativa evoca sus monumentales contribuciones colectivas, como el imponente retablo de maíz y frutos de la tierra montado para la misa del papa Francisco en Ñu Guazú en 2015, y el retablo de rosarios confeccionado para la ceremonia de beatificación de María Felicia de Jesús Sacramentado, «Chiquitunga», en 2018.
Sin embargo, el documento municipal distingue de manera especial a la procesión de Tañarandy, celebrada cada Semana Santa en San Ignacio Guazú, Misiones, como su obra de arte efímero más trascendental y representativa. El recorrido procesional por el Yvága Rape (camino del cielo) iluminado por miles de candiles de apepú, el despliegue de los impactantes cuadros vivientes en el taller La Barraca y el lúgubre canto de los estacioneros lograron fusionar la fe popular con la expresión artística, convirtiendo este evento en uno de los atractivos turísticos, religiosos y económicos más significativos del país.
Con esta nueva calle, la capital paraguaya mantendrá viva la memoria y el legado de un creador que transformó el barro, las semillas y la devoción en patrimonio eterno de la identidad paraguaya.


























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