El senador Carlos Núñez cuestionó con extrema dureza el desempeño del ministro del Interior, Enrique Riera, afirmando de manera categórica que no merece ocupar el cargo debido al progresivo deterioro de la seguridad pública y al desánimo generalizado en las filas policiales. Núñez acusó directamente al ministro de carecer de conocimientos básicos en el área y de arrastrar «otra muerte encima» tras los recientes episodios fatales registrados en Alberdi y otros casos. Asimismo, criticó con indignación las supuestas expresiones del ministro ante la prensa respecto a los hechos de violencia recientes, señalando que Riera los minimizó al declarar que «eso ocurre nomás luego».
Uno de los puntos que mayor rechazo causó en el legislador fue la mudanza de la Comandancia de la Policía Nacional de su sede histórica —ubicada estratégicamente frente al Parlamento paraguayo— a un espacio que calificó como una «oficinita» donde el comandante debe compartir el sanitario con el personal administrativo. Núñez tildó esta decisión como una verdadera vergüenza que denigra la figura de la máxima autoridad policial y reduce operativamente al comandante al nivel de servicio del ministro en el ámbito puramente administrativo.
Lamentó profundamente esta medida, recordando que el histórico edificio de la Comandancia sufrió más de 20 revoluciones y vio morir en su interior a dos jefes de policía, por lo que su reubicación representa un manoseo inaceptable para los uniformados retirados.
El parlamentario también hizo hincapié en la alarmante ola de delitos que azota al país, mencionando los asaltos simultáneos perpetrados contra tres entidades financieras, ante los cuales el Ministerio del Interior no ha tomado medidas efectivas. Núñez advirtió que el constante maltrato institucional desmotiva a los oficiales activos en las calles de Central, la capital y las fronteras, afectando severamente el espíritu de servicio de la fuerza pública. Ante este escenario, solicitó formalmente al presidente de la República, Santiago Peña, que tome cartas en el asunto, destituya a Riera y designe a un profesional operativo capaz de reorganizar de forma eficiente la seguridad interna del Paraguay.
Carlos Núñez lanzó una advertencia sobre las drásticas medidas de fuerza que adoptará el sector de policías retirados si el Poder Ejecutivo no rectifica el rumbo en los próximos días. Aseguró que coordinarán movilizaciones masivas que contemplan el cierre del Puente de la Amistad, el puente que une Encarnación con Posadas y el paso de Puerto Falcón.
El legislador remarcó que el bloque compuesto por policías retirados, activos y sus familiares directos representa a más de 300.000 electores que dejarán de votar al Partido Colorado si Riera continúa al frente de la cartera estatal, acusando directamente al ministro de estar trabajando activamente para fundir a la nucleación política de gobierno.
























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