El Aeropuerto Internacional Guaraní, la principal estación aérea del interior del país, fue el escenario del arribo del Boeing 777-300ER de la Fuerza Aérea de Autodefensa del Japón. La imponente aeronave llegó durante las primeras horas de la mañana de este miércoles procedente de Los Ángeles, Estados Unidos, captando inmediatamente la atención de los lugareños de las localidades de Minga Guazú y Santa Rita. Los vecinos de la zona no tardaron en viralizar videos en redes sociales que mostraban al avión realizando giros de aproximación a baja altura, lo que inicialmente despertó preocupación ante la sospecha de supuestos problemas mecánicos en el aire.
Para brindar tranquilidad a la ciudadanía, el administrador del Aeropuerto Guaraní, David Gavilán, aclaró de manera pública que la enorme aeronave posó sobre la pista sin registrar ningún tipo de inconveniente técnico o logístico. Gavilán confirmó que el avión permanecerá estacionado en la terminal y tiene previsto su despegue para la tarde de este jueves. El funcionario destacó con orgullo que se trata de la aeronave de mayor envergadura y peso que haya aterrizado en la historia de este aeropuerto, calificando la operación en tierra como un rotundo éxito para la aviación civil de la región.
Por su parte, la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil emitió una comunicación en sus canales oficiales para explicar que el vuelo consistió en un entrenamiento operacional de la tripulación japonesa, el cual incluyó maniobras de toque y despegue conocidas técnicamente en el ámbito aeronáutico como Touch and Go.
Estos ejercicios forman parte de los protocolos internacionales de familiarización con el aeródromo, sirviendo para verificar las condiciones de la pista, evaluar la coordinación de los servicios de tránsito aéreo, y testear la capacidad de asistencia en tierra. Según la institución, el procedimiento exitoso deja de manifiesto la óptima capacidad operativa del Aeropuerto Guaraní para recibir vuelos internacionales de gran porte bajo los más altos estándares globales de seguridad.

Esta misión de entrenamiento representa el paso previo y la prueba de fuego de cara a la histórica visita real que tendrá lugar en el país durante el mes de agosto. El príncipe Akishino, heredero al trono de Japón, arribará a Paraguay junto con la princesa Kiko para encabezar las celebraciones oficiales del 90° aniversario de la inmigración japonesa, una fecha de alta relevancia comunitaria que coincide además con el aniversario de la llegada de los primeros colonos japoneses a la otrora Colonia Yguazú.
Durante su estadía programada de una semana, la pareja real mantendrá una reunión oficial con el presidente de la República, Santiago Peña, y compartirá encuentros con la comunidad nikkei local con el propósito de estrechar y consolidar los lazos culturales y diplomáticos que unen a ambas naciones.

























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