El juicio oral y público concluyó este miércoles en la sede del Poder Judicial de Ciudad del Este, donde el Tribunal de Sentencia —presidido por el juez Edgar Lezcano e integrado por las magistradas Zunilda Martínez y Herminio Montiel— dictó el fallo condenatorio tras dar por probada la autoría del acusado en los hechos punibles juzgados.
Según los antecedentes expuestos durante el debate probatorio, las agresiones ocurrieron de forma sistemática entre los años 2023 y diciembre de 2024 en una vivienda situada en el kilometro 30 Acaray del distrito de Minga Guazú. El hombre aprovechaba los momentos en que obligaba a la madre de las niñas a salir a vender remedios de yuyo para quedarse a solas con las víctimas, de 12 y 6 años de edad, sometiéndolas a manoseos y abusos.
La investigación fiscal reveló además que el agresor mantenía a todo el núcleo familiar bajo un régimen de constante violencia y sometimiento. El hermano de las víctimas era agredido físicamente al intentar defender a sus hermanas y encarar a su padre, mientras que la madre también resultaba víctima de agresiones físicas cada vez que increpaba al hoy condenado por los abusos.
El caso salió a la luz el 29 de diciembre de 2024 a través de una llamada al servicio 147 Fono Ayuda, del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia. A partir de la alerta, la Unidad Especializada N.º 1 de Ciudad del Este inició las intervenciones correspondientes, logrando la contención de las víctimas y el procesamiento del agresor.
Durante el juicio, la fiscalía presentó un marco probatorio integral que incluyó los registros del sistema Fono Ayuda, actuaciones de la Subcomisaría N.º 52 y el soporte audiovisual de la declaración en Cámara Gesell realizada en junio de 2025. Asimismo, resultaron determinantes los diagnósticos médicos y ginecológicos forenses, las evaluaciones del Centro de Atención a Víctimas, el informe socioambiental y los testimonios de vecinos, personal policial e integrantes de la familia.






















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