El director de la Oficina Regional para las Américas de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Julián Báez, advirtió que el fenómeno El Niño 2026-2027 presenta condiciones para convertirse en uno de los eventos más intensos de las últimas décadas, con un elevado riesgo de lluvias extraordinarias e inundaciones en gran parte de la Cuenca del Plata, incluida la Región Oriental del Paraguay.
En entrevista con Radio 1000, explicó que existe un amplio consenso entre los principales centros climáticos y oceanográficos del mundo, entre ellos la NOAA de Estados Unidos, el Servicio Meteorológico de Japón y los organismos especializados de la Unión Europea, respecto a la intensidad que podría alcanzar el fenómeno.
«Este año se está esperando un evento más intenso que el de 2023-2024», afirmó.
Báez recordó que El Niño es una de las dos fases del fenómeno climático El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y señaló que, tras varios años bajo la influencia de La Niña, las condiciones oceánicas favorecen ahora el desarrollo de un episodio de gran magnitud.
Temperatura del océano alcanzaría niveles récord
El especialista explicó que uno de los principales indicadores para medir la intensidad de El Niño es el aumento de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial.
Indicó que durante el evento de 2023-2024 la anomalía osciló entre 1,5 y 2 °C, mientras que los modelos climáticos proyectan que este año podría alcanzar hasta 3,5 °C, lo que lo convertiría en un fenómeno de intensidad muy fuerte.
Lluvias por encima del promedio
Báez sostuvo que el principal impacto esperado para Paraguay, el noreste argentino, el sur de Brasil y Uruguay será un incremento considerable en la frecuencia e intensidad de las precipitaciones.
Como ejemplo, señaló que un mes con un promedio histórico de 150 milímetros de lluvia podría registrar hasta 500 milímetros durante un episodio intenso de El Niño.
«Cada tormenta puede ser muy intensa y generar grandes volúmenes de agua», explicó.
Según indicó, este escenario aumenta significativamente el riesgo de inundaciones repentinas y también de crecidas de los principales ríos de la región.
El comportamiento del río Paraguay dependerá del Pantanal
El meteorólogo aclaró que el nivel del río Paraguay no depende exclusivamente de las lluvias registradas en territorio paraguayo.
Explicó que el Pantanal brasileño constituye la principal fuente de alimentación del río Paraguay y recordó que durante la última década esa región registró un importante déficit de precipitaciones, situación que explica los bajos niveles observados recientemente.
No obstante, precisó que las lluvias intensas sobre las cuencas ubicadas aguas arriba de Asunción, especialmente en los departamentos de Concepción y San Pedro, también pueden provocar rápidas crecidas del río.
Similitudes con los eventos de 1997-1998 y 2015-2016
Báez señaló que la evolución actual del fenómeno presenta características similares a las registradas durante el evento 1997-1998, considerado uno de los más intensos del siglo pasado.
Asimismo, estimó que, desde el punto de vista meteorológico, el comportamiento podría asemejarse al episodio de 2015-2016, aunque aclaró que el impacto hidrológico podría ser menor debido a que actualmente el río Paraguay parte de niveles significativamente más bajos que los registrados en 2014.
Incluso recordó que la mayor inundación registrada en Asunción ocurrió durante el fenómeno 1982-1983, cuando el nivel del río Paraguay alcanzó los 9,02 metros en el puerto capitalino.
Impactos pueden variar según la distribución de las lluvias
El director regional de la OMM explicó que un mismo evento de El Niño puede generar consecuencias muy distintas dependiendo de la distribución espacial de las precipitaciones.
Como antecedente, mencionó que durante el fenómeno de 2023-2024 las lluvias se concentraron principalmente en el sur del país, provocando importantes inundaciones en esa zona, mientras que Asunción prácticamente no registró afectaciones.
Al mismo tiempo, recordó que ese mismo evento produjo una severa sequía en Centroamérica que redujo considerablemente el nivel de agua del Canal de Panamá, afectando el tránsito de embarcaciones.
Destacan acciones preventivas del Gobierno
Finalmente, Báez valoró las medidas preventivas que, según indicó, ya vienen implementando las instituciones paraguayas ante la posible llegada del fenómeno.
Señaló que la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), junto con otros organismos del Estado y la Dirección de Meteorología e Hidrología, ya trabajan en tareas de planificación, monitoreo y gestión del riesgo.
«Creo que se está actuando bastante bien», concluyó el especialista.





















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