Al menos 18 personas murieron, entre ellas un ciudadano extranjero, tras el potente terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el suroeste de Japón. Equipos militares y de emergencia continuaban este miércoles las tareas de búsqueda entre los escombros de un centro comercial y viviendas colapsadas, con la esperanza de localizar sobrevivientes.
El sismo se registró el martes en la prefectura de Kumamoto, ubicada en la isla de Kyushu, y dejó además 62 personas heridas, seis de ellas en estado grave, según informaron las autoridades regionales. El número de víctimas ha aumentado de forma progresiva desde el momento del desastre y las autoridades no descartan que continúe incrementándose.
Las altas temperaturas complican las labores de rescate y generan preocupación por la situación de quienes podrían permanecer atrapados. Hasta el momento, las autoridades no han podido determinar cuántas personas continúan desaparecidas.
Uno de los puntos más afectados fue el Aeon Mall de la localidad de Kashima, donde miles de personas se encontraban realizando compras cuando ocurrió el movimiento telúrico. La empresa informó que alrededor de 3.000 clientes fueron evacuados hacia el estacionamiento antes de que una explosión de gas se produjera en otro sector del complejo, donde aún permanecían trabajadores.
El colapso del segundo nivel del edificio dejó a varias personas atrapadas bajo los escombros. Testigos relataron que la explosión fue tan intensa como el propio terremoto.
El presidente de Aeon, Akio Yoshida, confirmó que cuatro personas fallecieron en el centro comercial y que otras tres permanecen desaparecidas, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate.
Fuente: AP News






















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