La intervención inicial se desencadenó en la vía pública del barrio San Antonio, donde patrulleros acudieron ante las denuncias sobre un sujeto que se encontraba ocasionando molestias y perturbando el orden. De acuerdo con el reporte de la Policía Nacional, los uniformados intentaron entablar un diálogo para la identificación del individuo; sin embargo, este reaccionó de manera desmedida propinando insultos y propinando empujones a uno de los agentes, por lo que tuvo que ser reducido por la fuerza y trasladado al recinto policial.
Una vez en el interior de la Comisaría 8ª, el demorado mantuvo una conducta descontrolada e increpó verbalmente a los efectivos de guardia. El incidente fue grabado por testigos en el lugar, observándose al joven fuera de sí lanzando gritos y advertencias directas a los agentes intervinientes, todo esto en presencia de familiares y una mujer que lo acompañaba, quienes intentaron apaciguar la situación sin lograr frenar la hostilidad del aprehendido.
Las imágenes difundidas en redes muestran el nivel de amedrentamiento hacia el personal de servicio dentro de las instalaciones públicas. El parte policial señala que la falta de cooperación y las agresiones verbales continuas complicaron las labores de procedimiento de rigor, obligando a reforzar el control del perímetro de la sede policial hasta la estabilización del sospechoso.
El caso fue comunicado al agente fiscal de turno del departamento de Concepción para la apertura de la causa penal correspondiente. Rodrigo Ariel Álvarez Sanguina permanece bajo custodia institucional en carácter de aprehendido por la supuesta comisión de los hechos punibles de resistencia y perturbación a la paz pública, mientras los peritos analizan los materiales audiovisuales para ser adjuntados como evidencia en el expediente judicial.























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