En medio del anuncio de un paro de actividades por parte del sector docente por dos días, el ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, cuestionó duramente la medida de fuerza.
Ramírez explicó que el Poder Ejecutivo mantuvo una mesa abierta de diálogo con los 17 gremios docentes, logrando consensuar propuestas económicas intermedias. Ramírez aseguró que el Gobierno cumpiló con el salario básico profesional acordado y con los ajustes anuales vinculados al Índice de Precios al Consumidor (IPC).
«No es que los maestros estén peleando por un salario que no se aumenta hace 25 años. Llegaron al salario mínimo básico y el acuerdo de ajustarlo según el IPC lo estamos cumpliendo. Ahora estamos dando ‘un ajuste del ajuste’, por lo que no entiendo cuál es el motivo de una medida de fuerza. Me descoloca totalmente», expresó el ministro en una entrevista a Abc Color.
Pérdidas de horas de clase y bajas calificaciones
Por otra parte, el titular del MEC avisó sobre el impacto directo que tienen las huelgas, paros y suspensiones de actividades en el aprendizaje de los alumnos. Según datos oficiales presentados al presidente de la República, en Paraguay se registra un promedio de apenas 2,4 horas efectivas de clase por día, factor que incide negativamente en las evaluaciones internacionales como las pruebas PISA.
El titular de la cartera educativa afirmó que no existen justificativos técnicos ni salariales para suspender las clases y calificó de «método extorsivo» la dinámica con la que operan históricamente los sindicatos y comunidades educativas en el país.
«Lastimosamente se tomó la costumbre de adoptar posiciones de fuerza para conseguir reivindicaciones. Funcionamos bajo un método extorsivo donde el chantaje de tomar colegios o cortar calles marca la dinámica laboral. Esto afecta enormemente los resultados académicos», lamentó el secretario de Estado.
Consultado sobre si las protestas responden a disputas políticas dentro del oficialismo o presiones de sectores partidarios, Ramírez descartó dicha hipótesis. Sostuvo que se trata de un vicio estructural arraigado desde hace años en el ámbito educativo nacional.
«Esto no es producto de una coyuntura política ni tiene que ver con facciones del Partido Colorado. Es una forma de operar instalada desde hace mucho tiempo. Hay gremios que utilizan sistemáticamente estos escenarios para instalar agendas ajenas al ámbito puramente educativo», sentenció Ramírez.
Fuente: Abc Color
























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