El operativo de interceptación fue ejecutado en la vía pública por efectivos policiales al mando del comisario Pedro Lesme, en cumplimiento de un oficio emanado de la causa judicial a cargo de la agente fiscal Ruth Benítez. Posteriormente, con la autorización del Juzgado Penal de Garantías de Primer Turno de Luque, las fuerzas de seguridad e inspectores de la Unidad Penal N.º 1 ingresaron a la residencia del sospechoso, ubicada en la ciudad de Mariano Roque Alonso, para el levantamiento de evidencias.
Las investigaciones preliminares revelan que el ciudadano brasileño residía en Paraguay desde hacía dos años, período durante el cual cambiaba constantemente de domicilio para no ser detectado por las autoridades. Según detalló la representación fiscal, el imputado aprovechaba su formación como psicólogo con especialización jurídica para aplicar tácticas de grooming, persuasión y coacción, exigiendo a sus víctimas imágenes y videos de contenido íntimo para luego chantajearlas y forzar encuentros nocturnos en el inmueble arrendado.
Durante el registro del recinto privado, los peritos procedieron a la incautación de un variado set de grabación audiovisual, disfraces, juguetes sexuales y comprimidos de Clonazepam, además de aparatos celulares, computadoras y unidades de almacenamiento de datos. El hallazgo de estos insumos refuerza las sospechas de los investigadores de que el recinto era utilizado como centro operativo para la producción de material de abuso y la recepción de las víctimas contactadas en la red.
El caso cobró impulso gracias al uso efectivo de herramientas de control parental por parte de la madre de una de las víctimas, quien al revisar los mensajes del dispositivo de su hijo descubrió las exigencias digitales y la citación presencial a la que estaba siendo sometido. Ante este hecho, la fiscala Ruth Benítez exhortó a los padres de familia a mantener un control estricto sobre el uso de la tecnología en el entorno familiar, calificando a los teléfonos inteligentes no supervisados como un riesgo crítico para la seguridad de la infancia.
Por su parte, el comisario Pedro Lesme remarcó que los delitos de explotación sexual cometidos a través de plataformas virtuales forman parte de redes complejas vinculadas al crimen organizado transnacional, por lo que los equipos de inteligencia informática continúan extrayendo datos de los equipos decomisados. El detenido fue puesto a disposición del Juzgado Penal de Garantías de Luque, mientras los peritos analizan los archivos audiovisuales para identificar a otras posibles víctimas dentro o fuera del país.
























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