El vicepresidente de la República Pedro Alliana, decidió poner en suspenso candidatura presidencial y dejó en claro que su futuro político dependerá de que el Gobierno de Santiago Peña encuentre una solución a los problemas financieros, especialmente lo relacionado con ueno bank para darle «tranquilidad a los ahorristas y asegurados del Instituto de Previsión Social».
«No hay para mí otra prioridad que no sea resolver el problema financiero por el que hoy está pasando el país», afirmó Alliana, en conversación con los medios de prensa en la que expuso sus diferencias con la administración de Peña y reveló que ya transmitió personalmente sus preocupaciones al mandatario.
El vicepresidente aclaró que no está renunciando a una postulación Presidencial, pero sostuvo que, en las actuales condiciones, no está dispuesto a asumir un compromiso electoral sin tener certezas sobre la situación económica y financiera que heredaría una eventual administración suya.
«No estoy renunciando, pero estoy mirando para el futuro, estoy mirando para adelante», expresó.
La definición respresenta un mensaje político directo a Peña. El segundo del Ejecutivo consideró que el próximo Gobierno podría encontrarse con una estructura de gastos, compomisos y deudas difícil de sostener, y no quiere quedar condicionado por decisiones tomadas durante la actual adinistración.
«Yo no estoy en condiciones de asumir un compromiso para pagar la fiesta de otros», sostuvo Alliana.
Alliana contó que mantuvo una reunión privada con Peña el jueves, en la que volvió a plantearle sus inquietudes sobre la situación financiera y el rumbo de la administración.
Según relató, también le transmitió sus cuestionamientos sobre el crecimiento del Estado y la falta de previsibilidad para financiar los nuevos compromisos presupuestarios.
«Le volví a reiterar mi preocupación con relación a esto. Le dije que hay que solucionar», señaló.
El vicepresidente aseguró que sus advertencias no son nuevas. Dijo que viene planteando estos problemas desde hace casi un año y que incluso había conversado sobre el tema con el entonces exministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos.
En ese sentido, cuestionó las decisiones de ampliar la estructura estatal sin contar previamente con los recursos necesarios para garantizar su funcionamiento.
Uno de los ejemplos que mencionó fue la creación de los Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI). Según explicó, el proyecto contemplaba inicialmente 100 centros, una cifra que logró reducir a 50, aunque su posición era avanzar solamente con 30.
También cuestionó el aumento de efectivos policiales, al señalar que el plan pasó de incorporar 800 agentes a 5.000, sin que exista, a su criterio, una preparación y formación suficientes.
Para el vicepresidente, no alcanza con aumentar la cantidad de policías. También es necesario garantizar su capacitación, equipamiento, movilidad y salarios.
En ese contexto, hizo referencia a un episodio ocurrido durante el fin de semana, en el que un ciudadano paraguayo habría sido maltratado y humillado por agentes policiales. A su entender, el hecho expuso las deficiencias en la formación de los nuevos efectivos y las dificultades para garantizar la seguridad en las calles.























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